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¿Contra Qué Régimen Se Alzan Los/As Universitarios/As De Córdoba?

Los estudiantes de la Universidad de Córdoba se alzaron en contra del orden oligárquico tradicional. Los aspectos centrales que critican son la dominación monárquica y monástica. La sublevación tendría lugar entre marzo y octubre del año 1918, y el cambio radicaría en democratizar la universidad y darle un carácter científico.

  • Todas las bases del movimiento se reflejarían en el Manifiesto liminar.
  • El movimiento se extendió por la nación argentina, logrando reformas en los reglamentos y estatutos universitarios,
  • Se formarían federaciones, y se afirmaría que la sublevación derrocó las últimas de las cadenas que dejaba el antiguo régimen.

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¿Qué significo la Reforma de Córdoba para las universidades?

ARTÍCULO ORIGINAL La Reforma universitaria de Córdoba: pionera en el legado latinoamericano de universidad popular Cordoba University Reform: A Pioneer in the Latin American Legacy of Popular University María Elena del Huerto Marimón Universidad de Ciencias Médicas de Matanzas (UCMM), Cuba.

  • RESUMEN El programa de la Reforma universitaria de Córdoba, esbozado en 1918, constituye un paradigma para la proyección de las universidades latinoamericanas hacia su entorno social, la preocupación por los problemas nacionales y la unidad del continente.
  • El presente estudio realiza un análisis crítico sobre la repercusión de dicho programa y sus postulados en el devenir histórico de la universidad latinoamericana y, en especial, de Cuba.

Se obtuvieron aportes en el marco teórico-conceptual relacionados con la evolución del concepto de extensión y su operalización, sobre todo en el fortalecimiento de la función social de esta institución a través de tal proceso universitario, en cuanto a las transformaciones experimentadas en su perspectiva e interacción universidad- sociedad.

PALABRAS CLAVE : universidad latinoamericana, extensión universitaria, reforma universitaria. ABSTRACT The program of Cordoba university reform, designed in 1918, constitutes a paradigm for the Latin American universities´ projection towards their social environment, the concern for national issues and the continent´s union.

The present study performs a critical analysis on the impact of such program and its theories in the history of the Latin American university, especially Cuba. Several contributions were achieved in the theoretical-conceptual framework related with the evolution of the extracurricular concept, mostly in terms of the strengthening of the institution´s social function through the university process as to the transformations undergone regarding its perspective and university-society interaction.

KEYWORDS : Latin American university, university extracurricular activities, university reform. Antecedentes En el ámbito latinoamericano, la universidad emerge como institución tiempo después de producirse el “descubrimiento”, la conquista y la colonización. De este modo, en 1538 se funda la Universidad de Santo Domingo, en 1551 la de San Marcos de Lima y la de México en 1553.

Estas universidades se dedicaron a la formación de personal, desde la óptica religiosa y política, según las necesidades del contexto cultural de la metrópoli. Fue Simón Rodríguez, el maestro del Libertador Simón Bolívar, quien por primera vez comenzó a utilizar el concepto de extensión cultural, lo que se denominaría extensión universitaria, vinculado al desarrollo pleno del individuo en su más amplia dimensión.

Para ello, propuso formar juntas a todas las capas sociales del país. Por supuesto, esto no fue aceptado por las oligarquías de la época. Entre sus ideas fundamentales estaban la creación de centros culturales, el diseño de programas de divulgación progresistas y la reafirmación de la identidad cultural.

Otro momento esencial en el devenir histórico de la actividad difusora de la universidad latinoamericana estuvo asociado a la figura de José Martí (1963), quien expresara en su obra “Nuestra América” que “la Universidad europea tal y como había sido concebida originalmente no tenía cabida en América y debía ceder paso a la Universidad americana” (p.46).

Martí avizoró la necesidad de una actividad difusora con voz propia para las universidades latinoamericanas, que se insertara en el contexto de la realidad continental, lo que no excluía la transmisión de los mejores valores de la cultura universal. Con posterioridad, el mexicano José Vasconcelos realiza una contribución admirable al concepto de extensión cultural hacia la sociedad en su totalidad.

Para este objetivo promovió la creación de instituciones que sistematizaron las relaciones entre la universidad y la población. A principios del siglo XX, se producen hechos aislados de extensión cultural en algunos países de América Latina, en el contexto de luchas protagonizadas por fuerzas exógenas a la universidad (clases pobres y medias), lo que provoca que la academia asuma el factor social como prioritario en sus intentos por romper con el esquema de universidad elitista.1.

  • Programa de la Reforma universitaria de Córdoba No fue hasta la Reforma de Córdoba, en Argentina (1918), que por primera vez se empleó en América Latina el término extensión cultural universitaria como función consustancial a la universidad.
  • Con este hecho se inicia una nueva etapa en la evolución del concepto de extensión universitaria y se produce un rompimiento con los moldes obsoletos de la herencia tradicional, en el marco de cambios sociales que sirvieron de motor impulsor a esta nueva concepción.

El programa comprendió un conjunto de postulados entre los que se destacan la autonomía universitaria, la elección de los cuerpos directivos de las instituciones, la provisión de cargos profesorales por concurso de oposición, la libertad de cátedra, la gratuidad de la enseñanza, la reorganización académica, la asistencia social estudiantil, la vinculación con el sistema educativo nacional y el fortalecimiento de la función social de la universidad, a través de la extensión y la unidad latinoamericana.

  • El presente análisis centrará su atención en este último punto.
  • En Argentina, estas ideas fueron abrazadas por los más progresistas y revolucionarios del estudiantado de la época y por otras fuerzas sociales.
  • Se asume así el propósito de fortalecer la función social de la universidad mediante el desarrollo del trabajo extensionista.

Un momento crucial en la conceptualización de la actividad de extensión universitaria fue la definición esbozada en el programa de la Reforma universitaria de Córdoba que la concibe como “el fortalecimiento de la función social de la Universidad, proyección al pueblo de la cultura universitaria y preocupación por los problemas nacionales” (Tunnerman, 2008, p.8).

Al hacer un análisis crítico de esta concepción, es justo destacar su condición de pionera en el ámbito latinoamericano en cuanto a la preocupación por insertar a la universidad en el contexto social, así como asumir un sentido de responsabilidad por los problemas económicos, políticos, sociales y culturales de carácter nacional.

Uno de sus principales logros fue el planteamiento de crear universidades populares, influencia que llega hasta Cuba bajo la inspiración de Julio Antonio Mella. Por primera vez se asume a la universidad como institución abierta a las masas, de acceso para los trabajadores, basada en un ideal de transformación.

  1. A partir de este momento se comienzan a lograr avances en este sentido, inspirados en el paradigma de dicha reforma.
  2. Se pueden destacar como tendencias fundamentales el hecho de que se planeara extender la cultura universitaria hacia la comunidad y la nación.
  3. Se produce un mayor acercamiento de la intelectualidad de avanzada con el sector obrero y campesino.

Por otra parte, se potencia el desarrollo cultural interno de las universidades y se asume la extensión como una regularidad, con un enfoque más abarcador de la función social de la institución; no obstante, esto se concretó más en la legislación que en la actividad práctica.

  1. Un ejemplo de esta influencia estuvo marcada en los postulados de la Primera Conferencia Latinoamericana de Extensión Universitaria y Difusión Cultural, celebrada en Chile en 1957, en la cual se aprueba oficialmente el concepto de extensión universitaria y difusión cultural.
  2. En este cónclave se hizo énfasis en que el trabajo de extensión debía orientarse a la proyección social de los conocimientos, estudios e investigaciones de la universidad, lo que favorecería así la participación masiva de dichas instituciones en la actividad cultural en su sentido más amplio.

En la conferencia se define también el concepto de extensión universitaria con una proyección social basada en los postulados de la reforma. Es misión y función orientadora de la Universidad Contemporánea, entendida como ejercicio de la vocación universitaria, se funda en el conjunto de estudios y actividades filosóficas, científicas, artísticas y técnicas, mediante el cual se auscultan, exploran y recogen del medio social, nacional y universal, los problemas, datos y valores culturales que existen en todos los grupos sociales tiene como finalidad proyectar dinámica y coordinadamente la cultura y vincular a todo el pueblo con la Universidad debe estimular el desarrollo social, elevar el nivel espiritual, intelectual y técnico de la nación, proponiendo imparcial y objetivamente, ante la opinión pública, las soluciones fundamentales a los problemas de interés general, tiene por misión proyectar, en la forma más amplia posible y en todas las esferas de la nación, los conocimientos, estudios e investigaciones de la Universidad, para permitirles a todos participar en la cultura universitaria, contribuir al desarrollo social y a la elevación del nivel espiritual, moral, intelectual y técnico del pueblo (UDUAL, 1957, p.5).

Sin lugar a dudas, se trata de una visión integradora, en la que se comienza a destacar la importancia del factor organizativo e interactivo con la comunidad, desde la universidad hacia la sociedad. Por tanto, constituye una definición avanzada para su época. Otro momento crucial fue la Segunda Conferencia Latinoamericana de Difusión Cultural y Extensión celebrada en México en 1972.

En ella se esbozó también una definición de la extensión universitaria inspirada en dicha proyección social, la cual se expresa como “la interacción entre la Universidad y los demás componentes del cuerpo social, a través del cual, esta asume y cumple sus compromisos de participación en el proceso de creación de la cultura y de la liberación y transformación radical de la comunidad nacional” (UDUAL, 1972, p.6).

  • Este concepto refuerza la dimensión social de la extensión universitaria, pues se concentra, sobre todo, en el discurso filosófico-político de análisis del problema en sus aspectos más esenciales.
  • Algo similar ocurre con el examen crítico que sobre este aspecto realiza Paulo Freire y Augusto Salazar Bondy, quienes tienen el mérito de profundizar en la visión bidireccional o de comunicación que debe tener la extensión, de modo que formulan el siguiente concepto: La extensión es educativa.

Es por esto que la primera reflexión crítica de este estudio viene incidiendo sobre el concepto mismo de extensión, sobre su “campo asociativo” de significado. De este análisis se desprende claramente que el concepto de extensión no corresponde a un quehacer educativo liberador educar y educarse en la práctica de la libertad, no es extender algo desde la “sede del saber” hasta la “sede de la ignorancia”, para salvar con este saber a los que habitan en aquella.

Al contrario, educar y educarse en la práctica de la libertad es tarea de aquellos que saben que poco saben es un diálogo con aquello que casi siempre piensan que nada saben, para que estos, transformando su pensar que nada saben en pensar que poco saben, puedan igualmente saber más (Freyre, 1973, p.4).

En el caso de Salazar Bondy (1973), se hace énfasis particular en que: El término extensión, en su uso universitario más común, está ligado y no fortuitamente, a la idea de un centro intelectual desde el cual, como foco, se irradian hacia el exterior la ciencia, la tecnología y el arte es una acción destinada a poner a todos los hombres en la condición de desalinearse y, consecuentemente, de poder contribuir como seres autónomos a la creación cultural y a la liberación social.

  1. La difusión cultural, como toda educación, para ser auténtica realización humana, tiene que ser liberadora y para ser liberadora tiene que ser concientización.
  2. La concientización implica el despertar de la conciencia crítica de los hombres sobre su situación real histórica y la decisión consecuente de actuar sobre la realidad, es decir, un compromiso de acción transformadora para realizar la razón de la sociedad (p.11).

Otro ejemplo de la influencia y trascendencia de los postulados del programa de la reforma lo constituyen las definiciones acordadas en el Foro Nacional de Prorrectores de Extensión Universitaria celebrado en Brasil en el año 1987, en el cual se conceptualiza como “un proceso educativo, cultural y científico que articula la enseñanza y la investigación de forma inseparable y viabiliza la relación transformadora entre la universidad y la sociedad” (p.2).

A su vez, la propuesta realizada por el Consejo Interuniversitario Nacional de Argentina, efectuado en el año 1997, concibe a la extensión como “un proceso de comunicación entre la universidad y la sociedad, basado en el conocimiento científico, tecnológico, cultural, artístico, humanístico, acumulados en la institución y en su capacidad de formación educativa, con plena conciencia de su función social” (Consejo Interuniversitario Nacional de Argentina, 1997, pp.5-6).

De acuerdo con estas nociones, la universidad debe proyectar el saber académico a la comunidad, aprender con ella y, a partir de ahí, producir un nuevo saber, un nuevo conocimiento a través de esta retroalimentación. De este modo, se permite viabilizar el intercambio permanente con la sociedad, articulada de forma inseparable con la docencia y la investigación, mediante un trabajo de participación comunitaria, con énfasis dialogal en la solución de sus problemas.

Es posible afirmar que el programa de la Reforma de Córdoba constituyó un nuevo paradigma que propició avances conceptuales en el continente y modos de actuación en correspondencia con la comprensión del papel dinámico e integrador de la cultura y su función social. Esta concepción ya no se limita a la antigua idea de ver a la cultura como una tarea individual, de refinamiento espiritual, sino como el conjunto orgánico de las manifestaciones creadoras de una sociedad, el conjunto de bienes, actividades y actitudes que conforman la fisonomía de un pueblo y la extensión como el proceso universitario que la promueve.

Los Congresos Iberoamericanos y del Caribe de Extensión, en los que Cuba fue líder en el año 1996 y, posteriormente, la creación de la Unión Latinoamericana de Extensión Universitaria (ULEU) han planteado la necesidad de afianzar en las universidades latinoamericanas: La relación y la complementariedad de la docencia, la investigación y la extensión, esta última considerada como el medio que le permitirá a la Universidad enarbolar la bandera del americanismo frente a la globalización A través de ella, la Universidad eleva su compromiso de transformación, cambio social y mejoramiento de la calidad de vida en la comunidad y le da cumplimiento, ya que el desarrollo de acciones tendientes a la democratización, regionalización, integración e innovación, genera para la institución y para su entorno, una relación de pertenencia, pertinencia e identidad (ULEU 1998, p.2).

Como se observa en la cita anterior, es evidente el carácter integrador de la actividad de extensión para los procesos componentes de la vida universitaria, lo que consolida su papel más dinámico en su interacción con el entorno, expresado a través del compromiso social que corresponde a la universidad.

En general, los aspectos tratados han tenido gran repercusión en el desarrollo histórico y la situación actual de la universidad cubana.2. Influencia del programa de la Reforma de Córdoba en la universidad cubana En 1902, luego de cuatro años de ocupación militar norteamericana, nace la República neocolonial.

En este nuevo periodo comienzan a sentirse aires renovadores, primero en 1910 y luego durante la década del 20, como resultado de la influencia de la reforma universitaria, sobre todo la de Córdoba. En dicho contexto se destaca la labor realizada por el joven líder estudiantil Julio Antonio Mella, quien creó la Universidad Popular José Martí en 1923, la cual cambió el esquema exclusivista de la universidad para sí misma y comienza a llevar la luz de la cultura a las masas trabajadoras, ello propició al mismo tiempo un nuevo espacio de vínculo entre la intelectualidad y la clase obrera.

A partir del triunfo revolucionario de 1959 se dan las verdaderas condiciones para iniciar una reforma universitaria que permitiera poner al servicio de la sociedad los principales logros de todas las ramas del saber y la creación humana, es decir, de la cultura en su conjunto.

En 1962 se puso en vigor la reforma universitaria en Cuba, la cual definió el importante papel de esta institución en la elevación del nivel cultural de la sociedad. Dentro de este contexto, comienzan a formarse en cada centro de educación superior las comisiones de extensión universitaria, con el objetivo de desarrollar actividades variadas, tanto dentro de la propia universidad como en otros sectores de la población.

La reforma universitaria implicó un vuelco total, una acción transformadora radical que, aún cuando inicialmente no se había declarado el carácter socialista de la Revolución cubana, ya evidenciaba su rasgo de profundo cambio social. Su alcance se determinó a partir de tres elementos básicos: qué se va a estudiar, cómo se va a estudiar y quiénes van a estudiar.

  1. A partir de estos conceptos, se define el contenido eminentemente revolucionario de la nueva universidad cubana, en estrecha integración con los grandes procesos populares y con total identificación y participación en la obra en marcha.
  2. De manera que en la reforma se establece que la esencia de la comisión de extensión universitaria abarque lo siguiente: Será fundamentalmente un órgano de integración de la Universidad y el pueblo.

La Comisión establecerá los medios adecuados para que la cultura universitaria llegue a las masas populares en forma eficaz, así como para que las necesidades de estas, en lo que atañe a su progreso educacional y técnico sean bien conocidas por la Universidad, mediante la participación de representantes de organizaciones de obreros, campesinos y empleados en las deliberaciones acerca de los programas, ciclos y cursos a desarrollar, y contribuirá a la divulgación de la cultura por toda la nación organizará cursillos de temporada y fomentará, a través de las Facultades la creación de círculos de estudios especializados, con el fin de divulgar las ideas científicas, tecnológicas y culturales más relevantes,

Estas ideas indican la esencia de los logros alcanzados por la universidad revolucionaria en la Cuba actual y convierten en realidad la visión aguda de Mella y los luchadores de su tiempo, inspirados en los postulados de la Reforma de Córdoba. Esta radical transformación ya avizora en sí misma los principios y el carácter del proceso de cambio que se desarrollará a partir de entonces en la educación superior cubana.

Caracterizada en la década del 60 por la consecuente realización de algunos de los principales postulados de la reforma universitaria, la universidad cubana se abre a las grandes masas populares y el conocimiento llega a las capas más humildes de la sociedad como parte del propio proceso revolucionario que viene sucediendo desde 1959.

La interacción flexible entre alumnos y profesores, entre académicos y sectores populares, el diálogo permanente por otros canales de comunicación, la promoción y orientación de la vocación hacia el disfrute y creación del arte y la literatura, la ciencia, la técnica y las más amplias formas de producción cultural, según los nuevos cánones que inaugura la universidad cubana en Latinoamérica y el mundo, constituyen elementos claves en todo proceso democrático-popular.

La década del 70 se caracterizó por el incremento de la matrícula y el número de graduados de la universidad con la consiguiente fundación de nuevas instituciones, filiales, sedes y unidades docentes que difunden la labor universitaria en diferentes regiones del país, por lo que se llevó a la práctica los principios de la reforma.

En la siguiente década se establecieron programas de desarrollo que respondían a las vertientes principales de actividad en la educación superior durante la etapa. Se mantiene el concepto amplio de cultura y se perfecciona. Se efectúa la formación cultural integral de los futuros egresados, de acuerdo con los objetivos de la sociedad socialista, a partir de su vinculación sistemática con tareas educativas de variado orden.

La década del 90 resulta una etapa compleja desde el punto de vista económico-social. En este periodo se fortalece el vínculo de la universidad con la comunidad, al insertarse en el trabajo de los Consejos Provinciales de Extensión Universitaria, los cuales agrupan a todos los factores en determinado territorio y están representados en la máxima instancia por su Consejo Nacional.

  • La extensión se define como una de las dimensiones fundamentales dentro del Proyecto Educativo de la Educación Superior cubana contemporánea, conjuntamente con la dimensión curricular y la sociopolítica.
  • Resulta de suma importancia la reevaluación de lineamientos rectores, así como su adecuación a las actuales condiciones imperantes en el país y al nivel de madurez alcanzado en esta esfera.

El Proyecto Integral de Trabajo Educativo (PITE) de la educación superior constituye un documento normativo de formulación teórica-integradora de toda la actividad formativa de las IES, el cual, a través de sus tres dimensiones interrelacionadas (curricular, sociopolítica y extensión) refleja el paradigma de lo esbozado en la reforma universitaria, en cuanto a la proyección de las universidades hacia su entorno, función social y compromiso con las necesidades del pueblo.

  1. Este documento se ha ido perfeccionando y concreta en la práctica universitaria un conjunto de políticas y lineamientos esenciales del proyecto social cubano.
  2. Es en este contexto donde resalta el papel de la extensión universitaria como una importante función social de las IES y un proceso formativo integrador de los vínculos universidad-sociedad; o sea, entre las diversas formas de la cultura universitaria y su entorno comunitario, regional y nacional.

Su desarrollo continuo es vital en la formación de una sociedad preparada para asimilar los diferentes escenarios. Al respecto, se destaca en la “Declaración final” del I Encuentro Latinoamericano de Extensión Universitaria celebrado en Cuba que “la Extensión es el ineludible vínculo de contenido ético que relaciona al hombre en proceso de profesionalización con el hombre participativo y responsable de su ámbito social” (Ministerio de Educación Superior, 1996, p.53).

  • Un momento esencial en dicha proyección social y transformadora fue el contexto de la Batalla de Ideas y los Programas de la Revolución, lo que constituyó un peldaño superior dentro de la reforma universitaria que se viene dando en Cuba desde el triunfo revolucionario.
  • Sin embargo, en cierta etapa del devenir histórico han prevalecido tendencias que se alejan de este concepto amplio, multifacético y abarcador y constituyen visiones más reduccionistas.

Dichas apreciaciones se han ido superando por aproximaciones sucesivas en el terreno teórico y práctico y se ha rescatado la plena validez de la concepción integradora, con marcada influencia en lo esbozado en el Programa de la reforma y en plena correspondencia con el proceso sociopolítico que se viene desarrollando en nuestro país.

Por otro lado, se considera como una oportunidad la universalización de la educación superior que se implementó en el país como concepto aplicado e implicó necesariamente un cambio radical en toda la estructura y en la concepción centralizada en ese nivel de enseñanza. Este proceso no es privativo de esta etapa, pero alcanza en estos momentos las mayores dimensiones en cuanto a su proyección y alcance social.

Las nuevas modalidades de estudio, las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías de la comunicación y la informática, las exigencias culturales en torno a lograr un egresado con una sólida cultura general integral son algunos de los aspectos que tipifican la universalización y exigen un redimensionamiento de la universidad hacia su entorno.

Según el desarrollo alcanzado por la universidad revolucionaria cubana, en plena armonía con los postulados esbozados por el Programa de la reforma y en constante adecuación y perfeccionamiento, así como la experiencia adquirida en la práctica a través de la labor desarrollada en el área de extensión universitaria, es posible identificar la importancia de tales transformaciones que se conceptualizan de la manera siguiente: Es un proceso formativo integrador y sistémico, basado en la interacción cultural del quehacer universitario en comunicación bidireccional permanente con la sociedad, incluyendo la comunidad universitaria, orientado a la transformación social y que responde a necesidades concretas en un momento determinado, posee objetivos y contenidos propios, se realiza a través de diferentes métodos, necesita medios y recursos adecuados y de mecanismos de planificación y evaluación sistemática para su perfeccionamiento (Del Huerto, 2006, p.31).

En este concepto se hace énfasis en el carácter predominantemente bidireccional universidad-sociedad, en cuanto a la comunicación con todos los factores que en él están involucrados, tanto dentro como fuera del marco universitario. Durante el presente siglo, la educación superior cubana continúa consolidando lo logrado por la universidad revolucionaria, ello se puede constatar a través de todos los documentos rectores y su accionar.

Un ejemplo lo constituye el Sistema Universitario de Programas de Acreditación de la República de Cuba, el cual constituye el instrumento fundamental para evaluar y acreditar la calidad de los programas e instituciones de educación superior del país. Dicho sistema establece un patrón de calidad que funciona como un referente o “deber ser” para la gestión de las IES.

Plantea como una de las variables fundamentales la interacción social que: Comprende todos los procesos universitarios a través de los cuales la universidad interactúa estrechamente con la sociedad, evidenciando la pertinencia de su quehacer con el entorno.

Se manifiesta a través de las respuestas que el centro brinda a la demanda de profesionales, tanto a nivel local, territorial como nacional, a través de las actividades de investigación y servicios científicos, desarrollo e innovación que se realizan, del sistema de postgrado en estrecha relación con las líneas y proyectos de investigación, de la gestión que desarrolla para la capacitación y superación de los profesionales del territorio y del país, y a través de los proyectos extensionistas que propician el desarrollo cultural y económico de las comunidades, todo ello teniendo en cuenta las estrategias para el desarrollo sostenible y la protección ambiental existen políticas efectivas para garantizar la matrícula en todo tipo de curso y amplio acceso a la educación superior de la población en general (MES, 2015, p.21).

Lo mencionado anteriormente expresa la continuidad y perfeccionamiento de la labor de las universidades cubanas en correspondencia con los propósitos de la reforma y el proyecto social cubano; lo que representa esta vocación sociohumanista, de pertinencia, compromiso e impacto social, aspectos esenciales a tener en cuenta a la hora de evaluar y acreditar su calidad.

Lo más estable en este movimiento reformista es precisamente el cambio, como expresa la Dra. Elvira Martín Sabina (2008) con relación a su enfoque dialéctico, se puede concluir que “la reforma universitaria no es una cristalización permanente, no es una ley o un decreto, no es un orden estático. Es una función dinámica, un proceso continuo de adaptaciones y reajustes, que debe seguir muy de cerca el incesante flujo del progreso humano.

La reforma ha de concebirse, pues, como un movimiento que no se detiene jamás, como una actitud perpetua de renovación y superación” (p.127). Conclusiones El análisis histórico realizado permite aseverar que el programa de la Reforma de Córdoba simboliza la génesis de un movimiento dinámico hacia la nueva universidad transformadora y comprometida con su realidad social.

Permitió una transición en el marco teórico-conceptual y práctico del rol de dichas instituciones y, en especial, del proceso de extensión universitaria, desde una concepción estrecha a una más amplia y abarcadora. En Cuba, este programa ha sido referente esencial para el paradigma de universidad popular esbozado por el líder estudiantil Julio Antonio Mella, cristalizado con el proyecto sociopolítico del Gobierno revolucionario cubano a partir de 1959, con la conducción del Comandante Fidel Castro Ruz.

La universidad se mantiene en constante desarrollo, hecho que se ha podido constatar en el perfeccionamiento de sus principales documentos normativos y de su propio accionar en correspondencia con las necesidades que exige la sociedad en cada momento histórico.

  1. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS CONSEJO INTERUNIVERSITARIO NACIONAL (1997): “Declaración final”, Buenos Aires.
  2. DEL HUERTO MARIMÓN, MARÍA ELENA (2006): “Proyección estratégica de la extensión universitaria en la Facultad de Ciencias Médicas de Matanzas”, tesis de doctorado, Universidad de Ciencias Médicas, Matanzas.

FORO NACIONAL DE VICERRECTORES DE EXTENSIÓN UNIVERSITARIA (2012): “Declaración final”,, FREYRE, PABLO (1973): ¿Extensión o comunicación? La concientización en el medio rural, Editorial Siglo XXI, Buenos Aires. MARTÍ PÉREZ, JOSÉ (1963): “Nuestra América”,,

  • MARTÍN SABINA, ELVIRA (2008): “La Reforma de Córdoba.
  • Impactos y continuidad en las experiencias de la República de Cuba”, documento inédito del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales CLACSO, La Habana.
  • MES (1962): Programa de la reforma universitaria en Cuba, Universidad de La Habana, La Habana.

MES (1996): Declaración final, I Encuentro Latinoamericano de Extensión Universitaria, MES, La Habana. MES (2015): Junta de Acreditación Nacional. Sistema de evaluación y acreditación de instituciones de educación superior (SEA-IES), Editorial Félix Varela, La Habana.

  • SALAZAR BONDY, AUGUSTO (1973): “Dominación y extensión universitaria”, Universidades, n.o 51, UDUAL, México, pp.11-17.
  • TUNNERMANN BERHEIM, CARLOS (2008): “El Programa de la Reforma Universitaria de Córdoba”,,
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UDUAL (1972): Memorias de la Segunda Conferencia Latinoamericana de Extensión Universitaria y Difusión Cultural, UDUAL, México, D.F. UDUAL (1998): “Documento de la Unión Latinoamericana de Extensión Universitaria”, ULEU,, Recibido: 5/9/2017 Aceptado: 29/9/2017 María Elena del Huerto Marimón,

¿Qué reclamaban los estudiantes de la Universidad de Córdoba en 1918?

Cuestiona el sistema de gobierno universitario y postula su democratización mediante la incorporación de los estudiantes : Reclama un gobierno estrictamente democrático y sostiene que el demos universitario, la soberanía, el derecho a darse el gobierno propio radica principalmente en los estudiantes.

¿Qué demanda la reforma universitaria de Córdoba?

Aunque en el umbral del siglo XX la influencia de la Universidad se extendía en múltiples ámbitos, fue a partir de 1918 cuando su carácter rector adquirió una fuerza inusitada. En consonancia con los acontecimientos que vivían el país y el mundo, en junio de 1918 la juventud universitaria de Córdoba inició un movimiento por la genuina democratización de la enseñanza, que cosechó rápidamente la adhesión de todo el continente.

  1. Esta gesta, conocida como Reforma Universitaria, es uno de los mitos de origen de la Córdoba del siglo XX, y uno de los puntos de partida de su entrada en la modernidad.
  2. La utopía universitaria del ’18 se anticipó medio siglo al “Mayo Francés” y extendió su influencia a todas las universidades argentinas y latinoamericanas.

Las reivindicaciones reformistas bregaban por la renovación de las estructuras y objetivos de las universidades, la implementación de nuevas metodologías de estudio y enseñanza, el razonamiento científico frente al dogmatismo, la libre expresión del pensamiento, el compromiso con la realidad social y la participación del claustro estudiantil en el gobierno universitario.

¿Cómo repercute la Reforma de Córdoba en las universidades de Colombia?

A partir del movimiento universitario en Córdoba (Argentina), 1918, se bosqueja el movimiento universitario en Colombia. La universidad en la Regeneración, la Misión pedagógica, la ley 68 de 1935, la restauración conservadora, el Frente Nacional, el decreto 80 de 1980, la universidad en el nuevo siglo.

Breve conclusión da fin al escrito. Antecedentes e inicios de la Reforma Universitaria en Hispanoamérica El movimiento estudiantil (1918) en la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina) comenzó cuando los estudiantes se levantaron contra la elección arbitraria del rector. Tuvieron los estudiantes la ilusión de que su movimiento tendría repercusiones continentales: «se contempla el nacimiento de una verdadera revolución que ha de agrupar muy pronto bajo su bandera a todos los hombres libres del continente».

A menos de un siglo de las luchas contra el coloniaje español, pocos años después de que el poeta, Rubén Darío, hiciera posible el modernismo, cuando soplaban los vientos de Ariel, obra de José Enrique Rodó y, la presencia del naciente poderío de los Estados Unidos, se hacía más arbitraria, como se pudo ver en la en la guerra contra España -1898- Cuba, Puerto Rico, la separación de Panamá-los estudiantes presumían: «Creemos no equivocarnos, las resonancias del corazón nos lo advierten: estamos pisando sobre una revolución, estamos viviendo una hora americana.» A casi un siglo de vida independiente vale volver la mirada a: M´hijo el dotor, 1903, obra de teatro de Fulgencio Sánchez.

  1. El graduado de medicina regresa a provincia, y genera los conflictos entre la tradición y la mentalidad de quien ha estudiado.
  2. También es significativa la pregunta de Andrés Bello -1848- ¿Estamos condenados todavía a repetir servilmente las lecciones de la ciencia europea sin atrevernos a discutirlas? Discutir las lecciones de la ciencia europea, criticar la realidad propia, y a partir del análisis, ejercitar el espíritu creativo.

El movimiento por la reforma de la universidad se inició en Córdoba en 1918. Justo B. Justo- fundador del partido Socialista, en Argentina- interpeló en la Cámara de los Diputados e Instrucción Pública. Analizó el carácter anacrónico de la enseñanza. Mientras esto ocurría En Córdoba la universidad fue clausurada por los disturbios de los estudiantes.

Frente a esto, en Buenos Aires, se nombró como decano a Alejandro Korn, quien planteó: «queremos ser dueños de nuestros destinos, superar el determinismo mecánico de las leyes físicas, el automatismo inconsciente de los instintos, conquistar nuestra libertad moral y encaminar el gran proceso en su ascensión sin fin hacia los arquetipos.» El movimiento se extendió más allá del país austral.

En 1920, el Primer Congreso de Estudiantes se celebra en Perú y se crea la Universidad Popular, interesada en intervenir en todos los conflictos obreros. La enseñanza busca la cultura, la especialización técnica, dirigida hacia las necesidades de cada región.1921 es la fecha cundo se celebra el Primer Congreso Internacional de Estudiantes.

El objeto de lucha es I) formar una nueva humanidad, II) abolición de los menos sobre los demás. III) dar fin a la explotación del hombre por el hombre y la propiedad. La juventud aspira a una nueva reorganización social. En Chile, 1922, se publica el Manifiesto de la Federación Universitaria, que plantea: autonomía de la universidad, reforma del sistema docente, revisión de métodos y contenidos de los estudios, extensión universitaria.

En Cuba, 1923, se organiza el Primer Congreso Nacional de Estudiantes. Tienen los estudiantes derechos a elegir a los directores de la vida educativa, asistir libremente a clases, libertad de enseñanza, a exigir sabios educadores. También plantean deberes: divulgar el conocimiento en la sociedad, respetar a los grandes maestros, investigar, sacrificar todo por la verdad moral.

  • El estudiante debe trabajar por el progreso de la sociedad.
  • En 1924 la Misión Pedagógica llega a Colombia.
  • Es de anotar que el mensaje por parte de los estudiantes colombianos fue la denuncia de cómo el gobierno se empeñaba en mantener las instituciones universitarias bajo su control, al margen del pensamiento novedoso, sin material de enseñanza, sin laboratorios, ni bibliotecas, sin gabinetes, sin orientación, sin profesorado y casi sin estudiantes.

No había una norma que coordinara el movimiento pedagógico. En la Universidad Nacional no existía espacio para las ciencias sociales, ni las preocupaciones pedagógicas, y todo se reducía a lo que pueda salir en auxilio, un profesional, cuyas miras no vayan más allá de la botica o del escritorio abogadil.

Además, la política decide quién puede ser profesor universitario. La universidad permanecía en el sistema nemotécnico, una edad bárbara, sin seminarios.1925. La Federación de Estudiantes de Asunción manifiesta la necesidad de acercamiento a los estudiantes bolivianos, dado el diferendo de los límites entre Bolivia y Perú.

Los estudiantes de la Paz consideran que el conflicto de límites es absurdo. En Cuba: expulsión de estudiantes de la universidad. Intensa agitación porque el gobierno nacional había dado señal de gratitud, «porque los magnates de Washington no se robaron la isla de los Pinos».

  • Muchos estudiantes cayeron, ensangrentado las calles de la Habana, Mientras, en Uruguay, sale a la luz el Manifiesto: «La reforma educativa necesita actitudes enérgicas.
  • La Universidad debe cumplir una función social.» Hacia 1918 quienes podían realizar los estudios de primaria y bachillerato eran muy pocos.
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Además, quienes concluían los estudios universitarios pertenecían a un estrato privilegiado. Los sectores populares ni podían ni aspiraban a la vida académica. Es significativo que el movimiento estudiantil por la reforma universitaria en 1918 no surgiera en la capital de Argentina, es decir, en una ciudad burguesa, sino que el movimiento por la reforma universitaria se forjó en provincia, en la Universidad Nacional, en Córdoba, ciudad mediterránea del país austral.

  • También llama a la reflexión que ocurría en las universidades de Hispanoamérica y la misma España, para que el movimiento de una ciudad de provincia tuviese acogida por parte del estudiantado hispanoamericanos.
  • Al dejar de ser parte de las colonias del imperio español Hispanoamérica se dio lugar a la balcanización que, tuvo como resultado una serie de repúblicas endebles, las cuales necesitaron constituir las instituciones y la burocracia estatal.

Así, no se puede olvidar que la universidad pública cuando surgió, a partir de la independencia, se centró de manera especial en el estudio del derecho y teología, como cimientos del nuevo Estado, ejemplo de ello fue la Universidad del Cauca. Más, si bien se gestaron las repúblicas hispanoamericanas en los antiguos dominios españoles, la economía de las nacientes repúblicas no se asentó en la primera revolución industrial (carbón mineral-motor de vapor-hierro), industria moderna y el comercio, sino que permanecieron ancladas en las instituciones económicas de la colonia, atravesadas por la agricultura tradicional y la minería.

  • La rebelión estudiantil se enfrenta en Venezuela al golpe de estado.
  • Juan Vicente Gómez, convertido en dictador (1910), cerró la Universidad Central de Venezuela durante diez años (1912-1922).
  • En el Perú, ante las protestas campesinas, ocasionadas por los abusos de los grandes hacendados, la democracia cayó en una nueva versión del caudillo dictador: Augusto B.

Leguía (1919-1930), En el caso de Chile, país supuestamente democrático, la persecución se ensañaba contra los obreros y estudiantes. Haití, desde 1915, permaneció ocupado por las tropas norteamericanas hasta 1944. Colombia vivía el proyecto de la Regeneración y, en 1918, se firmó el contrato con la Tropical Oil Company para la explotación petrolera.

La Universidad del Rosario, en manos Monseñor Rafael María Carrasquilla, se empeñaba en la lucha contra el liberalismo y el socialismo. En Argentina, el descontento pendiente por la clausura del internado estudiantil en el Hospital de Clínicas se extendió a todo el sistema universitario. En ese ambiente continental se gesta El Manifiesto a la Juventud Argentina del Comité Pro-Reforma Universitaria de Córdoba : «La juventud de Córdoba, animada por el impulso irresistible del progreso se halla en lucha con su vieja y ruinosa Universidad.

No es un acto de conducta irreflexiva de su juventud. Formamos la generación ascendente. Esta Universidad pretende moldear nuestros cerebros para los archivos de la Universidad.» —————- El régimen universitario es cuestionado, a un siglo de la lucha contra el poder colonial, que dio como resultado la balcanización del imperio español en un conjunto de repúblicas.

  1. En los años posteriores a la consolidación de las repúblicas hispana, en el Siglo XIX, los patricios fundaron universidades públicas, a pesar de la oposición de las universidades privadas, propiedad de las comunidades religiosas.
  2. Un ejemplo de la constitución de centros universidades y colegios: Real Colegio San Francisco (1803), Boyacá, Guanentá, Socorro, Cartagena, Buga, Chiquinquirá.

Ejemplo, la Universidad del Cauca, (Popayán) creada el 14 de marzo de 1827. Conforme a la razón del nuevo Estado, los móviles que el gobierno utilizó para cumplir su objetivo (influir sobre el pueblo) serían las siguientes: el primer lugar el bien civil en cuanto la formación de los funcionarios del Estado, cuya tarea es la libertad de juzgar lo justo y lo injusto, conforme a la conducta externa.

  • A su vez los estudios de teología, conducentes a la formación de sacerdotes, para alcanzar una enorme influencia hasta los pensamientos más íntimos del pueblo.
  • Años después se funda la Facultad de medicina (1835) para el bien corporal larga vida y salud.
  • De esta manera, se establecen las Facultades Superiores.

En 1842. Mariano Ospina Rodríguez razona una reforma educativa que tuviese como objetivo la ciencias exactas y naturales, la formación para el trabajo e industria, sin olvidar la religión, la eliminación del utilitarismo en los planes de estudio. En 1850, el presidente José Hilario López hizo realidad el proyecto de la Comisión Corográfica, pero, al mismo tiempo, dio paso atrás, como se puede advertir en: «Suprímanse las universidades.

Los edificios, bienes y rentas de que hoy disfrutan se aplicarán para el establecimiento de los colegios nacionales, a excepción del Colegio del Rosario cuyos bienes serán administrados conforme lo decida la Cámara Provinciana de Cundinamarca.» En 1867 se funda la Universidad Nacional. Más los conflictos en la sociedad daban lugar a una guerra más.

Los acontecimientos de 1875 alteraron el orden de la universidad y, así se llegó al cierre de la misma. «Pero vino la guerra de 1876, i la juventud empezó a prestar oído a la tormenta que mugía en los estados, interesándole más los periódicos violentos que incendiaban las pasiones políticas más, que los posibles libros que les hablaban de ciencia i las tareas escolares comenzaron a sufrir i la disciplina a relajarse, i los claustros universitarios a moverse y a agitarse como un mar en incipiente lucha.» La Universidad se despobló y de sus mil alumnos muchos «cambiaron el tahalí por la cartuchera.» Bastantes murieron, otros quedaron mutilados y, pocos volvieron a la universidad».

  • Los cambios a partir de la Constitución de 1886 y el Concordato de 1887, bajo la Regeneración convirtieron la Universidad Nacional en confesional.
  • La Universidad Nacional quedó bajo el control del Estado, perdiendo su limitada autonomía.
  • Cada una de las escuelas fue colocada bajo la dirección de un Ministerio.

En esa forma funcionó hasta la reforma de 1935. ———————— Ambiente político de la Universidad en Colombia y Argentina En «la Atenas Suramericana», en otras palabras, Bogotá, se padecía de una epidemia de gripe. Se daba inició a la explotación del rio de petróleo que corre por el subsuelo.

El hijo de una lavandera, Marco Fidel Suarez, pudo ser presidente (1918) y, trazar la endemia del Réspice polen (Mirar al Norte), es decir la dependencia en busca de consolación y guía por parte de los Estados Unidos. El país padecía la Regeneración, que había impuesto a través de la Constitución de 1886, según la cual: «La educación pública será organizada y dirigida en concordancia con la religión.» Es bastante curiosa la atmósfera que se respiraba en el período 1886-1930.

Baldomero Sanín Cano, a finales del Siglo XIX, no llegó a ser profesor universitario en Bogotá; el trabajo que consiguió fue ser superintendente del tranvía, ocupado de la bosta de las mulas. En la Universidad del Rosario, Monseñor Rafael María Carrasquilla era profesor de teología moral, metafísica, historia de la filosofía y filosofía del derecho.

  1. Consideraba que «ser liberal en política y católico en religión es imposible.» Ante la pregunta ¿se puede ser a un tiempo liberal y católico? La respuesta de Carrasquilla fue excluyente: «El que es liberal no es un buen católico».
  2. Condenó el pensamiento liberal: la soberanía del pueblo, derrocar por la fuerza al ilegitimo gobernante, la Iglesia sometida al Estado, la separación de la iglesia del Estado y viceversa, la Iglesia libre en el Estado Libre, la libertad de cultos, las libertades de pensamiento, palabra, imprenta y enseñanza, la instrucción pública y obligatoria, el matrimonio civil.

Más, la Universidad Libre se aislaba del ambiente dogmático. El Externado tenía como propósito el apartarse del absolutismo y de la supresión de la libertad de enseñanza. Mientras tanto, al sur del continente, José Ingenieros, el médico, sociólogo y filósofo argentino, en La universidad del provenir, (1920) analizaba los centros de educación superior: «Atrasadas por su ideología, inadaptadas para su función.

  1. Son esos los términos precisos del problema.
  2. En su casi totalidad, las universidades son inactuales por su espíritu y exóticas por su organización.
  3. Las de nuestra América, en particular, han sido instituidas imitando modelos viejos y conservan el rastro de la cultura medieval europea.
  4. Justo es reconocer que, en muchas de ellas, las facultades que se destinan a la formación de profesionales están excelentemente organizadas y producen abogados, ingenieros, médicos, etc., cuya preparación es muy completa.

Pero lo que ha desaparecido, al mismo tiempo que se han desenvuelto esas excelentes facultades, es la universidad: actualmente no existe una organización de las escuelas especiales de acuerdo con una ideología que sea actual (es decir, científica) y social (es decir, americana)».

  1. De esta manera, las universidades hispanoamericanas se caracterizan por los modelos universitarios caducos.
  2. Si bien las facultades se constituyen en la especialización disciplinaria, la universidad no existe como tal, porque no hay formación del hombre ni del ciudadano.
  3. Sobre la Universidad Colombiana hacia 1925 y la participación estudiantil Años después,1925, de haber terminado los estudios de derecho en la Universidad Nacional, Germán Arciniegas, Gabriel Turbay, Jorge Zalamea miran hacia atrás: «Hemos vivido en la universidad nuestros años preferidos y un profundo desencanto nos agobia cuando pensamos en ella y por fuerza llegamos a convencernos de que toda su armazón y su prosopopeya nos eran extrañas tocándonos vivir en un mundo en donde nuestros ideales no hallaban un reflejo de simpatía.

Hemos girado dentro de un sistema que no es el nuestro, que no podría llegar a ser jamás el sistema dentro del cual lográramos desenvolver armoniosamente nuestro pensamiento». El paso por la universidad fue un mundo opaco porque los «claustros eran ineptos y los profesores antiguos.» Y es que basta ver lo que ocurría.

Germán Arciniegas consideraba: «En la universidad no existía sino una forma de trabajo personal: era la tesis para obtener el grado. Ya ni eso tiene halagos; los trabajos que se escribían resultan muchas veces plagios inescrupulosos y el caso de ver en ellos ideas fuertes y propias es tan raro, que de cien escritos apenas uno resulta de valor.

La ceremonia de grado ha venido a convertirse en una pantomima de mal gusto, y no pocos universitarios prefieren pasar en silencio el acto, que en otras circunstancias debería ser oportunidad para defender ideas nobles.» La reforma universitaria se hacía necesaria para superar la pasividad.

¿Hasta qué punto los estudiantes se interesaban en el gobierno universitario? ¿Sucedía lo que ocurre en el presente? ¿La indiferencia del estudiantado cuajaba en el desinterés por el camino mediocre que debía seguir la universidad? «Y porque no se trata de participar en un consejo de profesores, sino de tomar injerencia directa en las más de las veces y de cooperación en las menos, en el gobierno de la universidad, decimos que la manera como se ha planteado el problema ha traído como colorario, generalmente, el que se limite la cuantía del negocio, en detrimento de la holgada visión en que deben espaciarse las aspiraciones estudiantiles.» Bien vale considerar como uno de los elementos de la reforma universitaria es la participación estudiantil.

Más la participación de los estudiantes en los Consejos de Facultad, en el Consejo Académico, o los Consejos Superiores, en general, no pasa de ser representación sin pena ni gloria, dado que quienes son elegidos, en procesos electorales de poca participación estudiantil, terminan en representaciones opacas y sin mayor interés en el gobierno de la universidad.

La reforma universitaria desde sus inicios -1918- Córdoba (Argentina)- ha girado en la participación estudiantil: Más esa participación supone una actitud crítica que solo puede lograrse mediante un robustecimiento, una exaltación atrevida del sentido crítico que se extravía, se debilita bajo la influencia del sistema nemotécnico, del verbalismo.

Mientras que en la Facultad de medicina se estudia desde el común denominador del método experimental, en el caso de la facultad de derecho se pierde en un ingenioso laberinto de silogismos. No en vano se dice que «a los estudiantes de derecho se le quita el código y lloran» ——————– Anacronismo de la Universidad en Hispanoamérica, incluida Colombia ¿Hasta qué punto los planteamientos de los estudiantes de Córdoba (Argentina) tienen vigencia en (2018)? Vale considerar si hubo trasformaciones o si la rebelión estudiantil se diluyó en el tiempo.

En aquel entonces, en: A la juventud argentina de Córdoba, a los hombres libres de Sud América, escribieron: «Las universidades han sido hasta aquí el refugio secular de los mediocres, la renta de los ignorantes, la hospitalización segura de los inválidos y -lo que es peor aún- el lugar donde todas las formas de tiranizar y de insensibilizar hallaron la cátedra que las dictara.» Vale considerar como se llegaba a ser académico.

Si se tenían palancas o relación con algún político se daban las condiciones y las posibilidades de ser profesor universitario. Sin especialización y sin los elementos universitarios, como es la formación para transformar la sociedad en el ejercicio ciudadano de la política.

Dada la situación quienes se hallaban en el acto pedagógico con los estudiantes se convertían bien pronto en tiranos. Denunciaban los estudiantes de Córdoba como para ser profesor se llegaba a ello sin que existiesen concursos y oposiciones, tampoco se tenía en cuenta el pensar de los estudiantes, mucho menos el conocimiento, quien llegaba a la cátedra no tenía idea de la pedagogía, la cual se suele confundir con el ejercicio de marcador y tablero.

Se desconocía que la pedagogía tiene como objetivo la formación del hombre y del ciudadano. Y en la segunda década del siglo XX, los estudiantes condenaban. «Nuestro régimen universitario -aún el más reciente- es anacrónico está fundado sobre una especie de derecho divino del profesor universitario», que en general se apoya en dos elementos: Primero en la creencia que el conocimiento que trasmite es la verdad.

  1. Y a partir de ese convencimiento se levanta el autoritarismo.
  2. Como no se ha examinado la creencia, como no se ha asimilado la epistemología -estudio de las teorías científicas- que no son otras cosas que posibilidades, construcciones sometidas a los avances del conocimiento con sus alcances y límites, se cae en la presunción que la ciencia es la verdad.

Más hay que sumar a lo anterior, es decir a la autoridad del profesor que se apoya en la docta seguridad que él posee la verdad. Sin ninguna vergüenza se confunde la ciencia con lo religión. En la religión los creyentes están convencidos de que se posee la verdad, cuestión que no se da en las ciencias.

El desconocimiento de que hay tres momentos del acto pedagógico: cátedra magistral, el seminario que no busca otra cosa que la formación del estudiante, y la síntesis. En el primer momento, el profesor se acerca a las teorías, en el segundo momento se trata del trabajo formativo en el estudiante y, la síntesis que constituye la apropiación de los conceptos Consecuencia de la elección deficiente del profesorado y del ejercicio profesoral autoritario, erigido en la creencia que la verdad la tiene el profesor se producen malestares, que solo pueden atenuarse con «vetos a los profesores, huelgas, paros, protestas violentas, que son indicios de un sistema que no satisface.» ————— La Universidad profesionalizante y el desaliño en las instituciones académicas La Regeneración -1886-1930- el proyecto de Rafael Núñez y Miguel Antonio- se caracterizó por el espíritu conservador y su lucha contra la modernidad.

La Universidad Nacional, se ensombreció por la inestabilidad política y por la desazón social que rodeó el proceso de la Constitución de 1886. Por eso, la Universidad Nacional regresó al control del Estado y, perdió su autonomía y su unidad académica.

En 1924, los estudiantes de la Universidad Nacional consideraban: «Pero he aquí que la Nación -sin haber cumplido el deber de una cultura patria y sin practicar los altos estudios- se empeña en sostener, de acuerdo con los gobiernos seccionales, una multitud de escuelas universitarias, libres de todo control, ajenas a toda corriente, sin los elementos para la enseñanza.» No existía una norma que coordinara el movimiento universitario.

A partir de la desventura de los estudios universitarios los estudiantes de la Universidad Nacional pedían la reforma. «Hemos sentido un profundo desencanto al advertir que el más estricto de los criterios profesionales ha negado toda amplitud de la Universidad colombiana.

  1. No hallan campo en ella las ciencias sociales ni la preocupación filosófica.» Estudiantes y profesores se borran ante el prestigio de los textos, que tienden asimilarse sin revisión alguna.
  2. Tampoco hay relación entre las diferentes facultades.
  3. El espíritu universitario ha huido.
  4. Profesores sin vocación.

Los profesores no se nombran por su conocimiento, son nombrados por política. En la elección de las autoridades universitarias no interviene para nada la universidad. La propuesta de reforma por parte de los estudiantes se concretó en seis puntos. Una primera preocupación es la independencia, es decir, que la universidad sea dueña de sus propios recursos, que pueda orientarse en cualquier instante, de acuerdo con las sugestiones de la ciencia y de la vida.

  1. Un segundo elemento de reforma: «Quizá hoy se trabaje, pero se da al trabajo una orientación equivoca y absurda, y nosotros nos rebelamos contra el esfuerzo estéril.» Aprender de memoria era el objetivo central.
  2. A continuación, plantearon los estudiantes: la universidad social, es decir la relación entre la universidad y la sociedad, en concordancia con dos puntos: por medio de las cátedras y de la extensión.

«Aquí solo existe una escuela llamada de derecho y ciencias políticas. Pero dentro de la pobreza de su plan, no cabe mucho de lo que ya hoy resulta esencial para el ciclo de los estudios universitarios». Un cuarto punto de la reforma esperaba conseguir un mejor gobierno de la universidad.

Se aguardaba la organización hecha a base de consejos de profesores y consejos de estudiantes, «que obraran de acuerdo para dictar leyes comunes y con independencia al tratarse de cuestiones particulares, sería la más apropiada para regir los destinos universitarios.» El quinto punto de la reforma está dado por cátedras, funcionamiento de seminarios, cursos especiales, bibliotecas y que; la carrera del magisterio exista sobre las bases que aseguren el porvenir y, den acceso a cuantos sean dignos de tener una silla en la universidad.

Y un último punto, la universidad que esté de acuerdo con el año de 1924, hoy, y mañana con el 1925. «Que no sea un simple rodaje administrativo, sino un organismo dinámico. Abierto y útil: que por la elevación de sus propósitos y por el ejemplo de una organización moderna, dé la idea de algo superior, digno de ser mirado con respeto.»- ———– Los enfrentamientos en Hispanoamérica y los estudiantes asesinados en Colombia La agitación estudiantil en 1928 se encontraba viva.

En Venezuela, Juan Vicente Gómez se hizo dictador entre 1908-1935. La Federación de Estudiantes presidida por Raúl Leoni, Pio Tamayo se manifiesta en contra de la dictadura. Rómulo Betancourt: «Pobre pueblo olvidado de Dios y crucificado de angustias republicanas». Hasta entonces no se había escuchado el discurso jacobinista en contra de la dictadura de Gómez.

Más pronto los estudiantes se encontraron en prisión, con grillos de setenta libras, mientras la agitación estudiantil prendía en Mérida, Valencia y Maracaibo. Se descubre una conspiración estudiantil y militar que intenta tomar el Palacio. Ante el fracaso viene la persecución y el destierro.

  • Los estudiantes, conocidos como la Generación del 28, firman un documento solicitando la libertad para los compañeros detenidos.
  • Más terminan condenados a trabajos forzados.
  • Rómulo Betancourt, Andrés Eloy Blanco, Raúl Leoni, Miguel Otero Silva fueron enviados a la colonia Ariara, donde se construía un tramo de la carretera.

Allí cumplieron trabajos forzados. En Bolivia hubo «masacre estudiantil» Huelga de los estudiantes de derecho, en Uruguay, que dura un año. Estudiantes muertos en Cuba, con cierre de la universidad. Solidaridad de los estudiantes argentinos con los venezolanos.

  • En el Colegio Nacional en Asunción -Paraguay- hay tres meses de huelga.
  • «Hora es ya que alcemos nuestra voz pidiendo lo que hace rato han conseguid los demás estudiantes de América: la Reforma.» En Colombia, en 1927 hubo represión contra la huelga de los trabajadores de la Tropical, en 1928, los trabajadores de las Bananeras fueron a la huelga y masacrados.

El ejército colombiano, comandado por el general Cortés Vargas, disparó sobre los trabajadores, pues el gobierno se puso a favor de la United Fruit Company. El 7 de junio de 1929, cuando la hegemonía conservadora hacia aguas, luego de 44 años en el poder hubo movilización de los estudiantes en Bogotá.

  1. Por entonces, el presidente se debatía en su peor crisis, dado lo que había sucedido en la Costa.
  2. Los estudiantes de la Universidad Nacional organizaron la marcha de protesta contra la «rosca», conformada por políticos, ministros, alcaldes que, con el apoyo del presidente, se caracterizaban por la «corrupción», en otras palabras, por la apropiación de los fondos públicos, además del nepotismo.

Cuando avanzaba la manifestación por el Palacio de la Carrera -hoy Palacio de Nariño- los estudiantes fueron hostigados por la policía. Luego, vino la ráfaga de fuego. Víctima de las balas oficiales cayó Gustavo Pérez Bravo, estudiante de cuarto año de derecho.

El día siguiente, el cortejo fúnebre recorrió el «camellón central» hacia el Cementerio Central. La amargura de tal hecho se recuerda cada año. Así, el 8 y 9 de junio de 1954, en tiempos de Gustavo Rojas Pinilla, en la presidencia, el ejército disparó sobre los estudiantes, varios perecieron. ————- Sobre la refundación de la Universidad Nacional en Colombia Ernst Rothlisberger, docente desde 1886, describe la universidad, fundada por la ley orgánica de la reforma universitaria en 1867.

La filosofía que se forjó: el positivismo. Las facultades con las cuales abrió la Universidad Nacional: Escuela de Literatura y Filosofía, la Escuela de Derecho o de Jurisprudencia, la Escuela de Ciencias Naturales y la Escuela de Medicina (No existía la Facultad de Teología, dado que los sacerdotes se formaban en los Seminarios.) «Así funcionaba la Universidad.

Victimas más tarde, de la reacción que siguió a la revolución de 1885, fue «reorganizada» dentro de un espíritu muy diferente.» Desde 1886, el radicalismo de los fundadores de la Universidad Nacional quedó a un lado, luego, la Universidad se convirtió en una institución confesional, al servicio del partido de gobierno.

En 1924, en el Mensaje de la juventud a los miembros de la Misión Pedagógica, se lee. «En primer término, hemos sentido un profundo desencanto al advertir que el más estricto sentido de los criterios profesionales ha negado toda amplitud a la Universidad Colombiana.

  1. No hallan campo en ella las ciencias sociales ni la preocupación filosófica.» Además, no hay autonomía en el nombramiento de los profesores; respecto a la elección de las directivas de la universidad, no interviene para nada la Universidad, pues se depende del poder político.
  2. En el Segundo Congreso nacional de Estudiantes ( 1924) se pedía la redención de la universidad colombiana: «Las agitaciones rudimentarias que han surgido en el seno de esta universidad y en el mismo congreso que vosotros integráis, prueban como la juventud no ha podido encontrar en los altos institutos nacionales nada que colme ni sus anhelos, ni sus afanes, ni sus esperanzas.» Germán Arciniegas -1924- consideraba la reforma universitaria como un deber.

«En su obra más íntima, los estudiantes deben dar una nueva «arquitectura» a la UniversidadHay que penetrar, y hacer dentro de cada estudiante, el proceso y la filosofía de la Universidad y llevarlo de la contemplación a la acción y hacerlo autor, darle autoridad y colocarlo en el demos frente a la democracia, esto es hacer del estudiante el estudiante,» A la Universidad le queda muy bien lo que dice su estatuto general sobre su razón de ser: «contribuir a la unidad nacional, en su condición de centro de vida intelectual y cultural, abierto a todas las corrientes de pensamiento y a todos los actores sociales, étnicos, regionales y locales».

  • La gran depresión de 1930 puso fin a la sucesión de gobiernos conservadores.
  • Llegó entonces el gobierno liberal, que orientó el país hacia la industrialización.
  • Colombia comenzaba a dejar atrás el país rural.
  • Bajo la presión de los hechos y el movimiento estudiantil, inspirado en los estudiantes de Córdoba se produjo la reforma universitaria.

La ley 68 de 1935 reorganiza la Universidad Nacional, dado que hace posible la autonomía académica y administrativa, negada desde la Regeneración. La universidad establece los consejos directivos, profesionaliza al profesor universitario al erigir la dedicación exclusiva e, instituye los concursos para ser docente.

También instaura el examen de admisión para los estudiantes. Para el gobierno liberal, la autonomía de la Universidad no era un problema. «La autonomía debía ser relativa y centrada en la libertad de cátedra, siendo la enseñanza un ámbito en el cual el Estado no intervendría. Sin embargo, en el ámbito del gobierno de la Universidad, su autonomía absoluta era «imposible»: es cierto que la Universidad necesita de una autonomía relativa que le permita vivir y crecer dentro de su propio ambiente y dentro de las circunstancias especialísimas de orden fiscal.

«En materia de enseñanza, la educación humana es de importancia capital, y ni la inteligencia, ni la voluntad, ni la imaginación creadora, ni la preparación de maestros y discípulos son cosas sobre las cuales puede legislar el Congreso de la República».

A partir de la Reforma de 1935 y en los sucesivos gobiernos, el tradicional esquema de profesiones compuesto de medicina, derecho e ingeniería fue ampliado a nuevas actividades técnicas y científicas. Se crearon entonces nuevas facultades: química, arquitectura, veterinaria, agronomía, economía, administración, filosofía, etc., a las cuales se agregaron algunos institutos de investigación como el de ciencias naturales.

También hubo cambios en los métodos de enseñanza y, se elevó el nivel del contenido científico de la misma. Hubo estímulo por la investigación. La reforma de 1935 introdujo el profesorado de dedicación exclusiva, es decir el verdadero profesor de carrera.

La reforma de 1935 centralizó las facultades en un solo campus (antes eran una colección de escuelas distribuidas por toda la ciudad). Se compraron los terrenos donde funciona la Ciudad Universitaria. «Llegaron de Alemania, invitados por el gobierno nacional, el pedagogo Fritz Karsen, experto en asuntos universitarios, y el arquitecto Leopoldo Rother, quien ayudó a definir la estructura académica integral, sintetizada en un esquema general en forma de elipse», la cual encierra el búho que irradia cada una de las cinco grandes divisiones académicas y sus respectivas dependencias.» Por otra parte, a partir de 1935 se fundan universidades privadas: Pontificia Universidad Bolivariana, Universidad de los Andes (1948), Universidad Julio Arboleda (1984); también universidades públicas como Universidad del Atlántico (1940), Universidad Industrial de Santander (1948), etc ——————- La Universidad colombiana y la reconservatización del país De 1946 a 1957 se buscó la «reconservatización del país».

Los avances de la República liberal (1930-1946) había que anularlos. Así, la Normal Superior fue clausurada (1951), acusada de ser la causante de la crisis nacional, promiscuidad y perversión de la juventud por la educación mixta y comunista del proyecto normalista de la Republica Liberal.

  1. Virginia Gutiérrez de Pineda manifestó que en: «El Siglo se escribía que nosotras éramos promiscuas solo porque en la Escuela Normal Superior hombres y mujeres estudiaban juntos».
  2. En lugar de ello se dispuso la Universidad Pedagógica con sede en Tunja, bajo la rectoría del alemán Julius Sieber y, la Escuela Normal Pedagógica Femenina (Universidad Pedagógica), con sede en Bogotá, dirigida por Franciska Radke.

En 1945, se funda el Instituto de Filosofía, en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional. Según Rafael Gutiérrez Girardot: «El Instituto de Filosofíasembró un germen que hubiera florecido si los destinos del país no hubieran seguido el viejo, retardatario y frívolo ritmo que restauró el doctor Laureano Gómez, quien restableció el supuesto tomismo sin percatarse, naturalmente, de que con ese dogmatismo le prestaba poco servicio a Tomás de Aquino.

Esta restauración no solo interrumpió el proceso de asimilación de la filosofía contemporánea en Colombia, sino desfiguró y con ello destruyó el programa bastante unitario que habían trazado los fundadores del Instituto.» En 1953, tuvo lugar el Congreso Nacional Universitario en Medellín, con impulso netamente católico.

El evento alcanzó un fin político: la creación de la FUC, según los lineamientos de Laureano Gómez, enfocados a la formación del católico perfecto. «En una de sus primeras manifestaciones, la federación respaldo el servicio militar obligatorio.» Más, el 13 de junio de 1953 dio golpe militar Gustavo Rojas Pinilla.

  1. En el mundo universitario el escepticismo cundió acerca de las bondades democráticas de la presencia militar en el poder.
  2. La universidad pública retrocedió y, durante el gobierno militar -1953-1957- fue intervenida y, prácticamente derogado el estatuto orgánico de 1935.
  3. A raíz de los asesinatos de estudiantes, acaecidos el 8 y 9 de junio de 1954, Rojas Pinilla llamó por teléfono al rector, de la Universidad Nacional, Abel Naranjo Villegas: – «Dígame una cosa, doctor Naranjo; al fin ¿cuántas fueron las bajas del 8 y 9 de junio? -Naranjo Villegas respondió: -En el estricto sentido del vocablo, no hubo una sola baja, señor presidente.

Bajas hay cuando se enfrentan dos contingentes armados para librar una batalla. Pero lo que hubo aquellos días fue, primero el asesinato de un estudiante inerme, y al día siguiente la masacre a mansalva de trece muchachos cuyas únicas armas eran los libros y banderas que portaban en su pacífica marcha hacia la casa presidencial.» Fue destituido el rector y, en lugar de él, se nombró a un militar.

  • A partir de los graves acontecimientos de 1954 se consolido la FEC, que se opuso a Rojas y participó en las jornadas de mayo de 1957, con la caída del militar.
  • Los estudiantes fortalecieron la FEC por encima de la FUC.
  • Asumieron la postura de los estudiantes de Córdoba, en 1918.
  • Establecieron la lucha por la autonomía académica, administrativa y financiera de la Universidad, junto con las libertades universitarias: investigación, libertad de cátedra, y la orientación nacional de la universidad.

———————- Fin de la violencia liberal-conservadora y el Frente Nacional La creación del Frente Nacional (1958) origina el distanciamiento de los universitarios frente a los partidos liberal y conservador. A lo largo de la década del sesenta, uno de los temas fue la autonomía universitaria: el gobierno de las universidades, mediante órganos integrados por los estudiantes y profesores, dado que las universidades no se encontraban en manos de los docentes y de los alumnos, fueran academias oficiales, departamentales, privadas religiosas y privadas seculares.

  • En el año (1960) la intervención directa del Arzobispo de Popayán llevó a la destitución y nombramiento del rector de la Universidad del Cauca.
  • No se puede olvidar que para ese entonces la Iglesia tenía un representante en las universidades oficiales, dada la vigencia del Concordato de 1887.
  • La Iglesia supervisaba la educación en lo relativo a la fe y a la moral cristiana.

En el año de 1961, los estudiantes de la Universidad de Antioquia pedían el cogobierno y, bien pronto la universidad fue militarizada. En 1962, los estudiantes de la Universidad Nacional se solidarizaron con la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Tunja después de los abusos cometidos por la fuerza militar La Federación Universitaria Nacional (FUN) fue creada por 17 universidades (1963), y agrupó a diversas organizaciones.

En el arco comprendido entre 1964-1969 «la politización (estimulada por la Revolución Cubana), la oposición al régimen durante los primeros años del Frente Nacional, así como las posiciones anti-imperialistas asumidas por el Movimiento Estudiantil» delimitaron el tipo de reivindicaciones que condujeron a la radicalización.

La FUN apoyó las iniciativas de Camilo Torres Restrepo. La llegada de Carlos Lleras Restrepo a la presidencia llevó a la represión estudiantil. En agosto de 1966 es militarizada la ciudad de Medellín, por encontrarse la Universidad de Antioquia en huelga.

  • Y, con el incidente del presidente y John D.
  • Rockefeller, en la Universidad Nacional, (Bogotá) se disolvieron los organismos de representación estudiantil, y se dio fin a la extraterritorialidad de la U.
  • Una de las discrepancias se dio por la propuesta de reforma universitaria, el Plan Básico (1967), que buscaba ‘tecnificar’ la universidad, adecuándola a la esfera económica del país, arrinconando las humanidades y la cultura, pues «el pensamiento crítico no es importante en la educación para el crecimiento económico».

La Reforma Universitaria, que venía de fuera, de las universidades estadounidenses y, bajo la supervisión de organismos financieros norteamericanos, hizo que los estudiantes se revelasen contra la injerencia en la educación. Rechazaron tal intervención como forma de penetración imperialista.

  1. Con el Frente Nacional la condición de un sector del estudiantado se radicalizó.
  2. Los grupos más activos del estudiantado consideraron que se debía caminar hacia el socialismo, para lo cual había que dejar el reformismo y convertirse en revolucionario.
  3. No es de extrañar que los estudiantes en torno a la lucha por la autonomía y el anti-imperialismo llegasen a la huelga a los paros, al enfrentamiento con la fuerza disponibley al «cierre de universidades».

La continuidad de las manifestaciones, enfrentamientos, brotes de violencia de las luchas estudiantiles fueron perdiendo su atractivo y respaldo popular. Con ello el prestigio de las universidades oficiales decayó y, en el horizonte se fue configurando la conveniencia y el crecimiento de la universidad privada.

En el último período del Frente Nacional (1970-1974) el movimiento estudiantil entró en crisis en 1971, cuando intentó volver a la FUN. Una vez más está presente el Manifiesto de Córdoba (1918). en el movimiento estudiantil en los años setenta que ha luchado por la autonomía universitaria como forma de gobierno, cuestión que implica la independencia política y administrativa en relación con el Estado; libertad de cátedra e investigación; democratización de la educación mediante la gratuidad; participación de los estudiantes en los distintos órganos de dirección de la universidad: elección de los docentes través de concursos de oposición de carácter público.

Los años finales de los sesenta se irradiaron con el Mayo del 68. El movimiento estudiantil comenzó en marzo, en Nanterre, y poco a poco, se extendió por las calles de Paris en la alianza entre estudiantes, trabajadores. Además, la guerra de Vietnam, el asesinato del Che Guevara (1967), la revolución cubana, la Masacre de Tlatelolco (1968-México), la Conferencia de Medellín por parte del Celam, la Primavera de Praga y su represión crearon una atmósfera de lucha en todo el planeta.

El movimiento estudiantil enarbolaba, (1971), el Programa Mínimo : Abolición en los Consejos Superiores universitarios los gremios y la Iglesia; cumplimiento del 15% del presupuesto mínimo de la educación para la universidad nacional; comisión de 3 estudiantes y 3 profesores y un representante del Ministerio de Educación para estudiar el carácter rector de la Universidad Nacional, liquidación del Icfes, financiación estatal y adecuada educación superior.

Los estudiantes veían con preocupación los préstamos otorgados por instituciones internacionales, BID; buscaban investigación financiada exclusivamente por la nación; retiro definitivo y ruptura de la Fundación para Educación Superior de la Universidad del Valle; legalización del derecho a crear organizaciones gremiales de cualquier tipo.

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El Programa Mínimo se erigía sobre la democratización de las estructuras de poder vía Consejos Superiores, la financiación estatal de la universidad pública, Propuesta de ley orgánica para las universidades, revisión de la acción de las agencias norteamericanas operantes en el país, demanda de destitución del rector de la Universidad del Valle y exigencia de la reapertura de Sociología en la Universidad Javeriana, supresión del Icfes.

——————– La universidad hacia los años setenta del siglo XX y, final del Siglo XX En medio de una manifestación en Cali, el 26 de febrero de 1971, murieron siete estudiantes, además de los heridos. Hubo toque de queda en Medellín el 3 de marzo. Manifestaciones en Manizales, Bucaramanga Bogotá, Medellín Un muerto en Medellín y otro en Popayán.

  • Un proyecto de reforma universitaria referente a la autonomía se presentó (1971).
  • El sistema quedaba centralizado de un Consejo Nacional Universitario.
  • Los rectores seguían siendo nombrados por el Presidente de la República y los profesores serían clasificados como empleados públicos.
  • Pero se continuó con la tendencia tecnócrata.

El Ministro Luis Carlos Galán Sarmiento buscó dar más presencia a estudiantes y profesores y disminuir los elementos externos. Pero los estudiantes no aceptaron. Luego vendría el cogobierno. La protesta autodenominada Movimiento 4 de marzo. El inconformismo siguió (1973) y vino la expulsión de estudiantes de la Universidad Pedagógica Nacional.

Cierre de universidades públicas, expulsión de estudiantes, ingreso de estudiantes a grupos guerrilleros. El 6 de septiembre de 1978, se decretó el Estatuto de Seguridad Nacional, en el gobierno de Julio César Turbay Ayala, que afectó al movimiento estudiantil, «Su propósito es defender las instituciones democráticas, hoy asediadas por serios peligros, y defender a los asociados de toda clase de asechanzas para lograr una patria donde se viva en paz, sin sobresaltos, con toda clase de seguridades para la vida y el trabajo» En el gobierno de Julio César Turbay Ayala, permaneció en Estado de Sitio, militarización de la vida nacional, otorgamiento de funciones judiciales a las Fuerzas Militares, violación de los derechos humanos, principalmente referidos a detenciones masivas y arbitrarias, torturasque padecieron muchos estudiantes.

El decreto 80 de 1980 promulgado en el gobierno de Turbay Ayala planteó: «Una reorganización de los saberes según la modalidad de la educación superior, se estableció la formación media profesional, la formación tecnológica, la universitaria y la formación avanzada.

  • Y se definieron tipos de instituciones: intermedias, profesionales, técnicas y universitarias- Hubo reconocimiento a la importancia de generación de conocimientos, la adecuación de tecnologías y la educación permanente como objetivos de la educación superior.
  • Reconocimiento de la importancia de la investigación en la educación superior y de la pertinencia de ligar docencia e investigación (todavía no le extensión).

Se hace de la investigación el fundamento mismo de la educación superior. Solo que el desarrollo especifico de la dimensión investigativa hubo de esperar la ley 30 de 1992 para tener un desarrollo cabal-Diferenciación entre disciplinas definidas por su perspectiva cognitiva y profesiones y su necesaria implicación instrumental por lo cual se intentó conciliar, la universidad napoleónica (profesiones), con la universidad humboldtiana (disciplinas).-En términos de gestión de procesos y de políticas públicas: se reestructura el Instituto Colombiano de Educación Superior -Icfes- y se dio una valoración al fomento de la ciencia y la tecnología.

En términos de gestión administrativa se definieron claramente las funciones del Rector y de los Consejos Superiores Universitarios como respuesta a la democratización del Programa Mínimo.» —————— Desfinanciación de la Universidad, el Movimiento estudiantil, MANE A partir del año 2000 comienza la desfinanciación de la universidad pública.

El Estado insiste en aumentar la cobertura de las universidades, sin reconocer lo dineros adicionales para el cubrimiento de la demanda educativa. La Misión de los Sabios, en 1994 mostró como en Colombia el número de investigadores y científicos es bajo.

  • La educación avanzada se volvió prioritaria.
  • Otro componente fue la oleada de la acreditación.
  • El referente de la calidad se vuelve un tema central en las universidades que, no obtenerla se convierte en la no fiabilidad, en otros términos, la pérdida de confianza en las dinámicas de una institución de o de un programa.

Se añade el proceso de la lógica mercantil, llamada por Renán Vega, la universidad de la ignorancia, pues la universidad se ha convertido en una «fábrica de diplomas». No interesa entonces el conocimiento, que se rige por la lentitud propia de la reflexión y del pensamiento, sino que predomina la razón instrumental de la productividad académica cuantitativa que todo lo mide y lo reduce a cifras.

  1. A su vez la universidad se transforma en una casta de burócratas e investigadores encaminadas a la lógica mercantil, la competencia que se manifiesta en las revistas indexadas y clasificadas.
  2. Se cae en una universidad anti-ilustrada ceñida a la lógica mercantil.
  3. A lo que se debe añadir la tendencia tradicional a la endogamia, el nepotismo, donde los concursos y convocatoria de profesores se caracterizan porque se hacen para elegir al ya elegido.

La transformación de la educación superior en «mercancía educativa» es un objetivo y horizonte para entender la globalización. El Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (Gats), en 2000, trazó el camino: 1) las ofertas transfronterizas (consiste en la provisión transnacional del servicio sin que haya movimiento físico del consumidor), 2) el consumo en el extranjero (consiste en la provisión del servicio través del movimiento transnacional del consumidor), 3) presencia comercial (consiste en que el productor privado de educación superior establece sucursales en el extranjero con el fin de vender sus servicios), 4) presencia de personal (consiste en la des-localización temporal en el extranjero de proveedores de servicios en determinados países, sean ellos profesionales o investigadores.

  • El proyecto de reforma de ley 112 de 2011, presentado por el gobierno pretendió formar un hombre pragmático y empresarial, es decir la universidad al servicio de la empresa y del capital privado.
  • Frente a esto los estudiantes de las 32 universidades públicas y de universidades privadas, iniciaron el movimiento para que se retirara el proyecto de ley del Congreso de la República, por ser inconsulto y, porque sigue en el camino de la privatización, que consiste en que las universidades públicas se acojan a la lógica de los negocios.

La autonomía, la financiación de la universidad y los derechos pecuniarios de los estudiantes fueron el caballito de batalla. Frente a la propuesta de reforma del gobierno, el estudiantado se organizó, quizá como una nostalgia de los hechos de 1971 y del Programa Mínimo, en La Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE).

Frente a la propuesta de la MANE, la propuesta del Ser Pilo Paga

Los estudiantes bosquejaron un camino diferente: «Nuestro objetivo es que, a diferencia de la anterior iniciativa que desconoció a la gran mayoría de estamentos de las instituciones de educación superior, así como a los sectores sociales del país, podamos desarrollar una propuesta que nos represente e involucre de manera seria y responsable. Ese es el propósito central del movimiento estudiantil colombiano que se expresa hoy en la MANE, su mayor referente de unidad política». Los estudios universitarios no pueden concebirse como un negocio, cuyo objetivo sea s obtener un título mercantil; tampoco en que el estudiante al terminar los estudios se encuentre «endeudado», mucho más es un espacio donde las oportunidades laborales no son factibles. Y, como no se llevó a cabo la reforma de la educación superior, tal como la había planteado el proyecto del gobierno, entonces se elaboró el proyecto Ser Pilo Paga, (2015) según el cual al estudiante «se le da un crédito condonable, para que estudie en una institución de Educación Superior acreditada en alta calidad o en proceso de renovación.» Cuestión grave ya que la mayoría de las universidades públicas no llegan a estar dentro de la excelencia, dado que no existen las condiciones para que las universidades públicas se caractericen por su excelencia. Así, con el cuento de la «libertad» del estudiante, para estudiar en la universidad que desee, dio paso a que el Estado invierte la mayoría de los recursos públicos en la educación privada». La contrapropuesta es que el programa «Ser Pilo paga» debe reformarse, es decir, que se permita que los estudiantes con altos desempeños académicos puedan escoger las universidades en las que quieran estudiar, siempre y cuando sean públicas. El Programa ser Pilo Paga ha generado la transferencia masiva de recursos del sector público al sector privado, además su cobertura es mínima.

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A modo de conclusión. Problemas actuales

Si se cierne, a través del tamiz de la historia, desde el movimiento de Córdoba (1918) que, miraba la universidad como una universidad profesionalizante de castas y sin contacto con la realidad, emergen a través del tiempo puntos problemáticos de los centros de educación superior, en la atmósfera de la globalización, de las revoluciones tecnológicas, y de agotamiento de recursos.

La autonomía, es un tema que ha permanecido, desde el movimiento de los estudiantes de Córdoba, tema que tiene su asiento en las universidades públicas, dado que las universidades confesionales, privadas, o aristócratas no están interesadas en que los estudiantes estén en la dirección de esas instituciones.

Las condiciones de la reforma señalaban los puntos críticos de la autonomía administrativa, financiera y pedagógica. Es significativo en las universidades públicas la pasividad del estudiantado frente a la dirección de la universidad, con ello el abandono del claustro, dado que.

existe la mentalidad que a la universidad se va a conseguir un título que, haga posible conseguir un trabajo. A su vez, en el caso de las universidades públicas, bien de la nación, de los departamentos, departamentales, distritales o de los municipios no han logrado establecer, ni están interesadas, en establecer la red universitaria, que haga posible la movilidad de estudiantes, profesores, etc.

Tampoco se puede olvidar el ahogo presupuestal al que están sometidas las universidades públicas. Es significativo también lo que sucede con las cátedras, dado que ser profesor universitario no hay mayor exigencia. En cuanto al conocimiento, es necesaria la formación de científicos dadas las realidades del trópico.

A su vez, se necesita la formación de científicos sociales que establezcan las relaciones del individuo, la sociedad civil y el Estado. Hay que decir que la mayoría de las universidades forman profesionales. Es cierto que hay interés por la trasmisión del conocimiento, pero no hay interés en la creación del mismo, como tampoco en enseñar a pensar.

Continua el divorcio existe entre la realidad social y la universidad. Por último, la competencia entre la universidad pública y la universidad privada señala como no hay educación de calidad. La universidad estatal se ve continuamente cuestionada por la politización, hecho que no ocurre en la universidad privada.

  1. Suele decirse que la universidad pública forma «trabajadores», mientras que la universidad privada forma «dirigentes».
  2. No se puede olvidar que la esencia de la universidad privada es el particularismo, en otras palabras, la ideología según la cual lo esencial en la sociedad es pertenecer a determinada clase que permita pagar una matrícula alta.

Bibliografía Argumentos 14/15/16717. Universidad y sociedad. Rubén Jaramillo Vélez. Bogotá Editorial Argumentos,1986. Avendaño, Silvio. Sobre la Universidad, Revista Utopía. Nro 35. Popayán. I semestre, 2012.50 años Asoprudea. Corporación Rizoma: Cultura y Sociedad, Medellín.

Todo Graficas.2012. La reforma universitaria. (1918-1930) Editorial Ayacucho Compilación, Prologo: Notas y Cronología Dardo Cuneo Caracas. Venezuela. (sf). Franckl Víctor. Espíritu y camino de Hispanoamérica. Bogotá.1953. «El problema de las esencias históricas a la luz del tomismo». Ideas y valores Nro 9-10.

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Instituto Colombiano de Cultura. Molina, Gerardo. Cincuenta años de insurrección. Enfoque Internacional Nro 5. Año X, mayo de 1968. Rojas Cristancho, Juan Sebastián. Esbozo para na historia del movimiento estudiantil universitario colombiano:21 años de lucha y resistencia ante la consolidación del neoliberalismo.

Bogotá. Aspu.2017 Rama Germán. La autonomía en la universidad colombiana. Eco. Nro 122. Junio 1970. Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

¿Qué género la Reforma Universitaria?

Fuente: Felipe Pigna, Los mitos de la historia argentina 3, Buenos Aires, Planeta 2006, págs.46-51. – Hasta la llegada del radicalismo al gobierno sólo los hijos del poder accedían a las universidades, que eran un instrumento esencial de control ideológico y garantizaban la continuidad del sistema, educando, en los mismos valores de sus padres, a los futuros dirigentes de un país al que consideraban una propiedad privada.

  1. En 1918 en la Argentina existían solamente tres universidades nacionales: la de Córdoba, fundada en 1613, la Buenos Aires, fundada en 1821 y la de La Plata, de 1890.
  2. La matrícula de las tres juntas llegaba por aquel entonces a catorce mil alumnos.
  3. La Ley Electoral y la llegada al poder del radicalismo alentó las esperanzas de la clase media de acceder a una aspiración natural, fomentada y frustrada a la vez, por la lógica histérica del sistema capitalista: el ascenso social de sus hijos por medio del ejercicio de profesiones liberales.

El sistema universitario vigente era obsoleto y reaccionario. Los planes de estudio estaban décadas atrasados. En la Universidad de Córdoba la influencia clerical era notable y los egresados, independientemente de su credo, debían jurar al recibirse, obligatoriamente, sobre los santos evangelios. Valga como ejemplo del atraso, el programa de filosofía de la cátedra del doctor Ignacio Garzón, en cuya “bolilla” 16 se hablaba de los “deberes para con los siervos”.

Todo empezó a fines de 1917 cuando las autoridades de la Universidad de Córdoba decidieron modificar el régimen de asistencia a clase y cerraron el internado del Hospital de Clínicas. Esto llevó a la movilización de los estudiantes que crearon un “Comité pro Reforma” integrado por ocho delegados de las facultades de Medicina, Derecho e Ingeniería.

Presidido por el estudiante de Derecho Horacio Valdés y el de Medicina Gumersindo Sayazo, el comité declaró la huelga general estudiantil el 31 de marzo de 1918, en un acto en el Teatro Rivera Indarte. Frente al reclamo de los estudiantes, el 2 de abril, el “democrático” Consejo Superior decidió clausurar la universidad.

El comité estudiantil redactó un memorial con sus reclamos y se lo envió al ministro de Justicia e Instrucción Pública de la Nación, José S. Salinas: “No sólo es el régimen orgánico de los estudios superiores que precisa modificase: es urgente la renovación del profesorado, en forma que asegure la competencia de los docentes designados; es indispensable la reforma de los planes de estudio para modernizar y mejorar la enseñanza, y queremos, por fin, los estudiantes, otra organización disciplinaria, menos meticulosa, más sincera y más útil.

Todo ello, a nuestro juicio, si no es secundario, tiene como base la reforma de la constitución universitaria, que, entregando hasta la fecha, a unos pocos el gobierno de la casa, mediante las academias vitalicias, ha substraído la universidad a las innovaciones que su propio progreso necesita”.1 La Reforma se iba tornando sanamente contagiosa y en Buenos Aires se constituía la Federación Universitaria Argentina (FUA), presidida por Osvaldo Loudet, con Julio González (La Plata) como secretario y los vocales Guillermo Watson (Buenos Aires), Humberto Gambino (Litoral), Alejandro Terrera (Tucumán) y Gumersindo Sayago (Córdoba).

En Córdoba los estudiantes disolvieron el Comité pro Reforma y fundaron la Federación Universitaria de Córdoba (FUC). Por su parte, los sectores reaccionarios, horrorizados por la “insolencia” de la movilización estudiantil, cerraron filas bajo el nombre de “Comité pro Defensa de la Universidad” y en los centros Católicos de Estudiantes, con Pedro Tilli como presidente y Atilio Dell’Oro Maini como secretario.

Una delegación de estudiantes viajó a Buenos Aires y se entrevistó con el presidente Yrigoyen, quien nombró interventor al procurador general de la Nación, José Nicolás Matienzo. A poco de llegar a Córdoba, el interventor comprobó la veracidad de las denuncias de los estudiantes y presentó un proyecto de reformas al estatuto reconociendo que “la actual inamovilidad de los cuerpos directivos de las facultades, compuestos de miembros vitalicios que proveen de su propio seno los cargos de rector, de decanos y de delegados al Consejo Superior, ha producido una verdadera anquilosis al organismo universitario”.2 El informe Matienzo dio sus primeros frutos y a través de un decreto del presidente Yrigoyen del 6 de mayo se decidió la elección, por parte de los docentes, del consejo y del rector.

Ante estas medidas los profesores más ultramontanos renunciaron a sus puestos, lo que le facilitó la tarea a Matienzo, que al declarar vacantes los cargos de rector, decanos y académicos con antigüedad superior a dos años, logró que sólo sobrevivieran a la purga siete profesores de la vieja guardia.

El 28 de mayo fue un día histórico para la universidad argentina: por primera vez se votaron democráticamente los cargos docentes de una casa de altos estudios y resultó electa una mayoría de profesores cercanos al ideario de la FUC. Pero faltaba dar el paso más importante: la elección del rector.

Los estudiantes nucleados en la FUC tenían su candidato, el doctor Enrique Martínez Paz, y lanzaron su candidatura en un acto en el Teatro Rivera Indarte. La “contrarreforma” impulsaba a Antonio Nores y los “moderados”, a Alejandro Centeno. En las dos primeras votaciones ningún candidato alcanzó la mayoría, y para la tercera los partidarios de Nores consiguieron los votos de Centeno y derrotaron por veinticuatro a trece a Martínez Paz.

El edificio donde se realizaba la elección estaba rodeado por cientos de estudiantes, que al enterarse de la maniobra que tramaban los conservadores, invadieron la sala donde sesionaba la Asamblea destrozando todo lo que pudieron, tirando por las ventanas los cuadros de los profesores, muchos de ellos sacerdotes.

Lo único que quedó en pie y se respetó fue la biblioteca. Se proclamó nuevamente la huelga general, la revolución universitaria y la universidad libre. Los estudiantes marcharon por la ciudad recibiendo el apoyo de la población en general y del movimiento obrero en particular. Cuando el rector electo Antonio Nores intentó asumir sus funciones volvieron a producirse incidentes.

Finalmente se reunió en su despacho con miembros de la FUC, quienes le solicitaron la renuncia, a lo que, según algunas versiones, el “democrático” rector contestó que prefería un tendal de cadáveres, antes que renunciar. Mientras tanto, ordenaba a la policía la detención de sus interlocutores.

El accionar de los estudiantes cordobeses obtuvo la adhesión de sus pares porteños, de distintas organizaciones obreras y de políticos e intelectuales destacados como Homero Manzi, Alfredo Palacios, Francisco Borroetaveña, Juan Zubiaur, José Ingenieros, Juan B. Justo, Alfredo Palacios, Juan Luis Ferrarotti, Mario Bravo, Telémaco Susini, Enrique Dickmann, Nicolás Repetto, Augusto Bunge, Antonio de Tomaso, Juan P.

Tamborín y Leopoldo Lugones. El 21 de junio los reformistas dieron a conocer el denominado “Manifiesto Liminar”, redactado por Deodoro Roca y dirigido a «los hombres libres de América del Sur”: «Hombres de una República libre, acabamos de romper la última cadena que, en pleno siglo XX, nos ataba a la antigua dominación monárquica y monástica.

Hemos resuelto llamar a todas las cosas por el nombre que tienen. Desde hoy contamos para el país una vergüenza menos y una libertad más () Creemos no equivocarnos, las resonancias del corazón nos lo advierten: estamos pisando sobre una revolución, estamos viviendo una hora americana. La juventud ya no pide.

Exige que se le reconozca el derecho a exteriorizar ese pensamiento propio en los cuerpos universitarios por medio de sus representantes. Está cansada de soportar a los tiranos. Si ha sido capaz de realizar una revolución en las conciencias, no puede desconocérsele la capacidad de intervenir en el gobierno de su propia casa”.3 El 23 de junio la FUC convocó a un gran acto que reunió a más de quince mil personas (nueve mil, según la aritmética policial, conservadora cuando se trata de este tipo de actos), donde se leyó un documento que anunciaba que “el nuevo ciclo de civilización que se inicia, cuya sede radicará en América porque así lo determinan factores históricos innegables, exige un cambio total de los valores humanos y una distinta orientación de las fuerzas espirituales, en concordancia con una amplia democracia sin dogmas ni prejuicios”.4 El 30 de junio otra manifestación encabezada por Mario Bravo fue atacada por la policía, lo que motivó protestas de la Federación Obrera y de otras entidades y partidos políticos, inclusive la fracción “azul” del radicalismo.

  • La permanente movilización estudiantil dio sus frutos y el 7 de agosto el medieval rector Nores presentó su renuncia.
  • Yrigoyen decidió enviar un nuevo interventor, Telémaco Susini, futuro pionero de la radiofonía argentina.
  • Pero la tardanza en la llegada de Susini impacientó a los estudiantes.
  • Finalmente Susini fue reemplazado por el ministro de Educación, José Salinas, quien también demoró su llegada.

El 26 de agosto la FUC efectuó otro acto que reunió unas veinte mil personas y tuvo un fuerte contenido anticlerical. La asamblea ratificó su confianza en Yrigoyen y reclamó el inmediato envío de la intervención. Los ánimos seguían caldeados y se decidió la toma de la universidad hasta tanto llegara la intervención.

El 9 de septiembre los estudiantes tomaron la Universidad, y asumieron interinamente su conducción. () Se daba por terminada la huelga. Todo era entusiasmo en aquella experiencia autogestionaria y siguiendo el espíritu de integración de la Universidad con la sociedad, se invitaba al pueblo cordobés a la reapertura del ciclo lectivo.

Pero los sectores reaccionarios seguían siendo muy poderosos en aquella Córdoba del 18 y la multitudinaria y emotiva ceremonia fue interrumpida por un contingente de unos cien policías y soldados que irrumpieron a golpes y bayonetazos y detuvieron a los ocupantes que fueron procesados acusados de sedición.

  • Los hechos de Córdoba despertaron al interventor Salinas, que finalmente viajó a asumir su cargo y “aceptó las renuncias” de varios profesores, entre ellos Nores, que había pasado de rector a profesor.
  • Salinas llevó adelante una prolija tarea de reorganización y reabrió el internado en el Hospital de Clínicas.

Las vacantes producidas por los renunciantes fueron cubiertas por algunos reformistas como Deodoro Roca y Arturo Capdevila. Con el aval de la FUC fue electo rector el doctor Eliseo Soaje. () El movimiento universitario reformista renovó los programas de estudio, posibilitó la apertura de la universidad a un mayor número de estudiantes, promovió la participación de estos en la dirección de las universidades e impulsó un acercamiento de las casas de estudios a los problemas del país.

  1. Implantó el cogobierno de la Universidad por graduados, docentes y alumnos; la libertad de cátedra y la autonomía.
  2. Los efectos de la reforma se extendieron a toda Latinoamérica e influyeron en destacados dirigentes de la región, como fue el caso del peruano Raúl Haya de La Torre, creador de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA).

Cuando en 1968 los estudiantes de París lanzaron su movimiento, en varios de sus manifiestos recordaban las heroicas jornadas de aquella Córdoba de cincuenta años atrás. El gobierno de Yrigoyen apoyó decididamente la Reforma y colaboró para que se extendiera por el país.

La nueva Universidad del Litoral, creada en 1919, y la de Tucumán, fundada en 1921, nacerán con el espíritu reformista. Los estatutos de la Universidad del Litoral fueron consensuados entre graduados, docentes y estudiantes, por eso fue llamada, con justicia, la Universidad de la Reforma. Lamentablemente este espíritu no pudo mantenerse durante mucho tiempo porque el acceso al gobierno de los sectores gobernadores del radicalismo con Alvear en 1922 significó un retroceso y la vuelta a las cátedras de profesores reaccionarios contrarios a la Reforma.

Referencias:

¿Cuál era el objetivo de la Reforma Universitaria?

UNIVERSIDAD Y CIENCIA – La Reforma Universitaria promueve que la investigación científica sea realizada dentro de las universidades, para consolidar un sistema científico de excelencia, y con especial atención a los problemas y demandas de la región, y que los investigadores transmitan sus conocimientos al resto de la comunidad universitaria y a la sociedad, por medio de la enseñanza.

¿Qué reclamaban los estudiantes de la universidad de Córdoba?

Muchos de los reclamos de 1918 mantienen su vigencia Hace 100 años, un 15 de junio de 1918, un grupo de estudiantes interrumpía la elección del rector de la Universidad Nacional de Córdoba y allí se iniciaba el movimiento reformista universitario, el cual se extendió por toda América Latina constituyendo al estudiante como un nuevo actor social.

La Reforma Universitaria se trató de un acontecimiento histórico que no sólo sentó las bases para una importante transformación política institucional del sistema universitario (incluyendo la autonomía universitaria, el principio de cogobierno y el acceso a las cátedras mediante concursos), sino que también impactó en la forma de entender la educación en su conjunto a través de principios como la libertad de cátedra y la vinculación entre investigación y docencia. Las tres universidades nacionales existentes en 1918 (Córdoba, Buenos Aires y La Plata) tenían en común la urgencia de modernidad, pero estalló en Córdoba aquello de ser una universidad “monárquica y monástica” rompiendo el autoritarismo civil y el dogma de la Iglesia preconciliar. El inicio

El 15 de junio un grupo de estudiantes y graduados recién recibidos iniciaba una toma que sería identificada como el inicio del proceso. Los jóvenes reaccionaban contra un gobierno universitario de carácter vitalicio y corporativo, también contra una enseñanza impartida por profesores poco calificados y afectos al clericalismo conservador.

  1. Aquel día impidieron por la fuerza la consagración de un rector que aseguraba el statu quo, tomaron la universidad y fueron presos.
  2. Cuando la juventud universitaria de Córdoba se dirigió a los “hombres libres de Sudamérica” su llamada desbordó la provincia, pasó los límites del país y saltó al mundo.

Ningún otro movimiento generacional ha sido tan original, por eso el cambio intelectual que produjo fue inédito e irreversible. Aquella Universidad de Córdoba estaba consagrada a la Virgen María, al graduarse se juraba sin alternativa sobre los Evangelios, su biblioteca no contaba con libros de Marx o Darwin, los profesores no participaban del gobierno, que detentaba academias ajenas a la enseñanza, cooptadas y vitalicias.

En un primer congreso nacional de estudiantes fijaron las pautas de un proyecto de ley universitaria con necesidad de autonomía, gobierno tripartito de profesores, graduados y estudiantes; concursos y periodicidad de cátedras, para que accedan a ellas los más capaces; publicidad de los actos, bienestar estudiantil, extensión y orientación social de la universidad, libertad de juramento, gratuidad de la educación superior.

La Reforma no temía politizar la universidad, en lo pedagógico postulaban el seminario, el laboratorio, el diálogo, la cátedra libre, y rechazaban la clase magistral, el monólogo y la cita de autoridad. Los estudiantes reclamaban el incremento de becas de estudio, la selección de los docentes a través de concursos, la extensión universitaria (cursos o conferencias en los que las universidades distribuyan conocimiento a quienes no pueden acceder a ella a través de estudios formales), la incorporación de cursos libres y la ampliación del cupo de ingresantes a las carreras de la universidad.

  • El centro de estudiantes y el consejero estudiantil eran piezas estratégicas claves, entendidas como idea de servicio y como escuela cívica.
  • Desde allí luchaban acercándose a los obreros por la extensión, el servicio profesional gratuito y una intención de instruirlos y atenderlos.
  • Además el movimiento reformista con su exigencia de vincular a la universidad con la sociedad y sus llamados a la solidaridad latinoamericana y a la unión entre estudiantes y trabajadores tuvo un impacto social y cultural profundo que influyó en los procesos de movilización, democratización e independencia de América Latina.

Herencia en el Comahue Hace pocas semanas atrás se inauguró en la Facultad de Economía y Administración de la Universidad Nacional del Comahue un mural en homenaje al centenario de la Reforma Universitaria. Representa la continuidad de la lucha de los estudiantes reformistas de 1918 y los actuales estudiantes que siguen defendiendo aquellos ideales.

  • Hoy continúa la lucha por una universidad pública, gratuita, autónoma, laica, científica, con ingreso irrestricto, cogobernada y que respete y contenga la diversidad.
  • Entre las reivindicaciones de aquellos estudiantes reformistas se destacó la participación estudiantil en el gobierno universitario.
  • Los 100 años que nos distancian de la Reforma confirman que en muchos casos aún estamos lejos de cumplir aquellos reclamos que anhelaron quienes levantaron esas banderas reformistas.

Los defensores de una universidad democrática, amplia y con valores científicos se encuentran ante desafíos actuales. *Docente e investigador de la Universidad Nacional de Comahue Para comentar esta nota debes tener tu acceso digital. ¡Suscribite para sumar tu opinión! : Muchos de los reclamos de 1918 mantienen su vigencia

¿Cuándo fue la Reforma Universitaria en Córdoba?

102 años de la Reforma Universitaria: “La juventud argentina de Córdoba a los hombres libres de Sud América” El 21 de junio de 1918 la Federación Universitaria de Córdoba publicaba el “Manifiesto Liminar”. Otros artículos que te pueden interesar En 1918 los estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba comenzaron una protesta para reclamar y exigir profundas reformas en la universidad.

Esta medida se difundiría por todo el país hasta convertirse en un extenso movimiento que desbordaría los límites nacionales para conquistar América Latina y retumbar en España y Estados Unidos. La situación de la universidad cordobesa, en ese momento, era la siguiente: 1.500 estudiantes, todos varones, ninguna mujer; cátedras con lineamientos eclesiásticos, distantes de la ciencia; docentes encarnados en sus materias en las que estaban al frente por haberlas heredado; profesores que no integraban el gobierno universitario; egresados que se veían obligados a jurar sobre los Santos Evangelios; el material de académicos de izquierda o que contradijeran las bases religiosas sobre el mito fundacional de la creación del mundo era escaso o inexistente.

Luego de varias huelgas, el presidente Hipólito Yrigoyen decidió intervenir y llamó a la elección de un nuevo rector para el 15 de junio de 1915, Ese día, el movimiento estudiantil – que se venía gestando desde tiempo atrás- gritó sus consignas libertarias,

Mientras en el resto del globo la educación rompía moldes, los jóvenes cordobeses, ante la situación pacata de la casa de estudios en la que se encontraban, comenzaron a conformar un movimiento “Pro Reforma”, que exigía cambios rotundos, Este grupo estaba integrado por los delegados de las tres facultades que tenía la Universidad Nacional de Córdoba: Ciencias Médicas, Ingeniería y Derecho, y su objetivo era promover una reforma de sus estatutos.

Este Comité comenzó a tejer una serie de alianzas con organismos de Córdoba, con representantes de la clase política y con otras universidades, particularmente la de Buenos Aires. Esa relación con el estudiantado porteño contribuyó a radicalizar el movimiento reformista cordobés.

Seis días después de aquel estallido, el 21 de junio, la Federación Universitaria de Córdoba (surgida del movimiento Pro Reforma) publicó el, el documento que establece los principios del reformismo bajo el título “La juventud argentina de Córdoba a los hombre libres de Sud América”, Este documento también expresaba una profunda crítica a una universidad conservadora y a un régimen que, en sus palabras, había llevado a “mediocrizar la enseñanza” y a combatir la ciencia.

La libertad de cátedra, los concurso para profesores y el cogobierno entre docentes, graduados y estudiantes, y la gratuidad universitaria -que se agregaría un tiempo después- fueron algunos de los principios y valores que plantearon las y los jóvenes mentores de la Reforma.

¿Quién implementa la universidad gratuita en argentina Yrigoyen?

70 años de gratuidad universitaria Hoy se conmemora el 70 aniversario de la sanción de la gratuidad universitaria en Argentina, un logro obtenido en 1949 cuando, a través de un decreto del entonces presidente Juan Domingo Perón, se comprometió al Estado nacional a dotar a las universidades de los recursos necesarios para alcanzar este propósito.

  1. Como resultado de esta sanción, la matrícula estudiantil aumentó exponencialmente, pasando de 66.212 estudiantes en 1949 a 135.891 en 1954.
  2. Sin embargo, el camino recorrido no fue sencillo y tuvieron que pasar 45 años para que finalmente la gratuidad tuviera rango constitucional.
  3. Si bien el decreto de gratuidad se confirma en 1949, las luchas por esta democratización llevaban décadas.

Como antecedente más relevante, se puede citar a la Reforma Universitaria de 1918, que el año pasado celebró su centenario. Esta gesta estudiantil, que tuvo su epicentro en la Universidad Nacional de Córdoba, estuvo caracterizada por el anhelo de la reforma social y un espíritu democratizador.

Sus protagonistas cuestionaron el carácter arancelado y elitista del ingreso a estas instituciones, donde sólo las clases altas y acomodadas podían estudiar. Es así como habían elevado un proyecto de ley estableciendo la gratuidad, pero que no llegó a tratarse en el congreso. Sin embargo, gracias a esta lucha, se lograron aspectos clave que para la educación superior tal como la conocemos, como libertad de cátedra,autonomía universitaria,cogobierno,extensión universitaria, concursos de oposición y antecedentes, becas universitarias y compromiso con la comunidad.

Además, los estudiantes habían logrado incorporarse al co-gobierno universitario, pero no habían removido uno de los principales obstáculos para el acceso popular y masivo a la Universidad: el arancel universitario. En 1949, todas las universidades argentinas (Buenos Aires, Córdoba, Cuyo, La Plata, Tucumán y Del Litoral) eran públicas y aranceladas.

Retomando las ideas de los reformistas, el Primer Plan Quinquenal Justicialista (1947-1951) planteó que el Estado instauraría la gratuidad de la universidad para los estudiantes de bajos ingresos. El primer paso de este proyecto había sido la creación de la Universidad Obrera Nacional en 1948, luego convertida en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

La intención era servir como instituto superior de formación técnica y formar profesionalmente a la clase trabajadora y favorecer su movilidad social. Un año después, a través del Decreto Presidencial N° 29337, se estableció la gratuidad de todas las universidades públicas del país y el compromiso gubernamental para su financiamiento. ¿Contra Qué Régimen Se Alzan Los/As Universitarios/As De Córdoba : 70 años de gratuidad universitaria

¿Cuál es la Ley 30?

ARTÍCULO 1o. La Educación Superior es un proceso permanente que posibilita el desarrollo de las potencialidades del ser humano de una manera integral, se realiza con posterioridad a la educación media o secundaria y tiene por objeto el pleno desarrollo de los alumnos y su formación académica o profesional.

¿Qué causas motivaron a los estudiantes a emprender el movimiento de Córdoba de 1918?

LA REFORMA DE CÓRDOBA Las acciones estudiantiles que se desarrollaron en Córdoba, Argentina, en 1918, fueron un extraordinario cuestionamiento de la universidad latinoamericana que emergió del siglo XIX. Si bien este movimiento se dio como reacción frente a una universidad como la de Córdoba, especialmente conservadora, elitista, medieval, decadente y corrupta, las banderas que se levantaron entonces fueron retomadas a lo iargo de todo el subcontinente, convirtiéndose en un importante punto de referencia en la evolución de la universidad latinoamericana de este siglo y, también, de sus perspectivas.

  • Estas reformas ponían en el tapete cuestionamientos no sólo de la universidad sino del mismo orden de la sociedad.
  • La búsqueda de autonomía universitaria iba dirigida contra el control que el Estado y el Gobierno ejercían como herencia del modelo napoleónico “tropicalizado”, que le impedía a la universidad definir con libertad sus planes, así como la designación de su cuerpo docente, que tantas veces respondía al interés del gobierno de turno.

Esta reivindicación que, tal vez, se motivó por la incapacidad de la intervención del gobierno de Irigoyen en la resolución de los problemas que los estudiantes de Córdoba plantearon, no escapaba a una tradición en la historia de las universidades en el mundo; desde Bolonia y Salamanca, incluyendo la misma universidad colonial, cierta autonomía ha sido una condición de partida.

Aunque el énfasis se dio en la participación estudiantil, el reclamo era por una democratización de las decisiones en la universidad que permitiera una mayor participación de todos los integrantes del claustro, lo que se oponía a la osificación, centralismo y elitismo de la estructura de decisiones universitarias que existía.

Las demandas tenían un sentido claro:

Los concursos de oposición y las cátedras libres buscaban impedir la ¡namovilidad,. caducidad, inadecuación y senectud del cuerpo de profesores que, en muchas ocasiones, eran nombrados casi de forma vitalicia, por razones de clan social o religioso o por parentesco familiar. Tanto la asistencia libre como la gratuidad de la enseñanza y la asistencia social a los estudiantes eran mecanismos que buscaban una mayor incorporación de estudiantes de un espectro social más amplio. La solicitud de nuevas facultades y carreras afirqjaba la necesidad de adecuar la formación a las nuevas condiciones del desarrollo profesional, científico y tecnológico y, especialmente, de romper con una influencia de las disciplinas asociadas todavía a la “Razón Teológica” que, a pesar de la República, seguía ocupando un lugar especial. La extensión universitaria era un llamado a debilitare! carácter elitista, aislado, de la vida universitaria y la cultura con relación a la mayoría de la población. No podía faltar un llamado a la unidad latinoamericana y al americanismo contra las dictaduras y contra el imperialismo en naciones donde, por distintas razones, la presencia de las potencias europeas ha supuesto también muchas imposiciones y abusos.

La esencia del movimiento de Córdoba fue una reacción violenta contra una institución que simbolizaba la represión y el autoritarismo, el retraso y el oscurantismo, la decadencia: precisamente las antípodas de una casa superior de cultura. Del atropello de los derechos estudiantiles, el movimiento fue ascendiendo a otros planteamientos en un proceso de réplica frente a la actitud que encontraron en el Gobierno y, también, como respuesta a la necesidad de ampliar la base social de apoyo y ganarse a la población para triunfar en su lucha.

Podemos juzgar la Reforma de Córdoba como un movimiento por la democracia (autonomía y no imposición, participación, más estudiantes y asistencia social, cultura para la población) y la calidad académica (mejor selección de profesores y las carreras ofrecidas). Las alusiones políticas son más bien retóricas.

Este movimiento estuvo asociado en la Argentina con el ascenso de las clases medias y de la urbanización del país, cuya expresión política se podría ver también con el triunfo de Irigoyen y del Radicalismo argentino en la Presidencia de la República (1916).

  • La misma población que se rebeló era de clase media o alta y su acción contestataria no nacía de razones socioeconómicas sino más bien democráticas y académicas.
  • La presencia de algunos socialistas o marxistas en este movimiento no le quita este carácter al mismo, a pesar de lo que muchos han dicho, en todos los lados del espectro político.

Debe recordarse que fue cronológicamente, casi simultáneo a la Revolución Rusa. Globalmente, aquellos planteamientos son positivos, pero una definición más precisa de los mismos puede dejar de serlo o puede convertirse en un obstáculo muy serio para un país.

  • Por ejemplo: la autonomía universitaria se vuelve imprescindible en un régimen dictatorial como un espacio cultural y social para cultivar con libertad no sólo el conocimiento sino los caminos para la democracia; lo que ha sido el caso de muchos países de América Latina.
  • Pero, de igual manera, no debería entenderse como que la universidad puede ser una “República” aislada, separada de la vida social y los planes de desarrollo, cuando se trata de un régimen democrático.

Se busca defender la práctica académica frente a los gobernantes de turno, sean democráticos o autoritarios, pero las fronteras de la autonomía no son las mismas en todas las situaciones. Otro ejemplo: la participación estudiantil en el gobierno universitario es importante, sin embargo ¿cuál es la mejor cuantificación o la mejor estructuración de esa participación?.

El “tercio” de Córdoba ha predominado, pero en otras ocasiones se ha llegado hasta una cogestión de cincuenta por ciento. En la mayoría de las ocasiones estas experiencias nol han realizado los fines que se proponían y han conducido, no| pocas veces, a un caos académico. En la euforia estudiantil de Córdoba, contra un régimen universitario despótico y anquilosado, es comprensible que se afirmara una participación estudiantil y de graduados que sumaba el 66 por ciento; o que algunos de los dirigentes estudiantiles de entonces plantearan la universidad como una “República de estudiantes”.

Pero es evidente que la participación estudiantil debe definirse, en primer lugar, con base en donde es pertinente o no que haya representación estudiantil y, en segundo lugar, en las instancias en las que sí debe haberla, con base en un porcentaje que no lesione la estabilidad y la calidad de la academia.

Durante los años de entreguerra, e incluso posteriormente, el movimiento democrático por la reforma universitaria, basada en los planteamientos de Córdoba, ayudó a configurar las características de la universidad latinoamericana. En una u otra forma, durante estos años las universidades fueron obteniendo algunas de las condiciones que Córdoba había planteado.

Sin embargo, mucho de este movimiento sirvió también como marco para acciones de tipo político, ayudando a una confusión de objetivos en muchos de los casos. Algunas opiniones de corte marxista interpretan este período de manera particular. Por ejemplo, para Silva y Sonntag, después de Córdoba se logra avanzar en el movimiento estudiantil, en lo que se refiere al compromiso con la revolución, pero no se llega todavía al momento ciave.

  • Sus opiniones: para el período de 1930 a 1960, proponen una fase que llaman de “extrañamiento analítico” en la relación universidad-sociedad, que tiene sus orígenes en el “extrañamiento hostil” y se podría decir es la continuación de éste.
  • Sin embargo, afirman que el período reformista que va de 1930 a 1960, se caracteriza por la intensa participación estudiantil en la resistencia y lucha contra las dictaduras y el ataque estudiantil contra las estructuras internas de la universidad disminuye notablemente.

Estudiantes y profesores ejercieron una violenta oposición contra el orden social dado y contra las estructuras políticas dominantes. Sin embargo, todos lo que formaron parte de este “extrañamiento hostil” y que lograron el poder “terminaron plegándose al sistema antes criticado”.

¿Qué reclaman los estudiantes en la Reforma Universitaria?

Con apoyo de algunos intelectuales y profesores, los estudiantes reclamaron la democratización del gobierno universitario, la gratuidad, la promoción de la ciencia, la libertad de pensamiento y la autonomía.

¿Qué es el Manifiesto de Córdoba?

Manifiesto liminar – Wikipedia, la enciclopedia libre El Manifiesto Liminar ​ es el nombre dado al anuncio oficial del movimiento de de la () del de, Redactado por sin atribuirse la autoría, ​ ​ y adoptado como documento programático por la, Constituyó la base de la,

¿Qué fue la Reforma Universitaria causas y consecuencias?

La Reforma Universitaria de 1918, un gran avance de la democracia «El movimiento reformista de 1918 fue una extraordinaria avanzada democratizadora para las universidades argentinas, pero también un importante aporte en igual sentido para las universidades latinoamericanas y de todo el mundo, donde sus ideas se extendieron y aplicaron, incluso en Europa luego de las luchas iniciadas en el «Mayo Francés» de 1968.» En mi paso «El movimiento reformista de 1918 fue una extraordinaria avanzada democratizadora para las universidades argentinas, pero también un importante aporte en igual sentido para las universidades latinoamericanas y de todo el mundo, donde sus ideas se extendieron y aplicaron, incluso en Europa luego de las luchas iniciadas en el «Mayo Francés» de 1968.» En mi paso por la Universidad Nacional de Córdoba, donde me gradué como ingeniero en 1967, tuve la ocasión de participar en instituciones universitarias (1) que fueron producto de la histórica gesta estudiantil de 1918 y de comprender con esa experiencia el profundo legado de aquellos eventos conocidos como «La Reforma Universitaria», cuya justificación y contenido quedaron expresados en el Manifiesto Liminar (1) emitido por aquellos esclarecidos, valientes y luchadores dirigentes estudiantiles, entre los que se destacó Deodoro Roca.

El contexto nacional y mundial de aquellos años era de cambios revolucionarios. Se había producido la revolución rusa de 1917, estaba en pleno proceso la revolución mexicana (1910-1920) y en nuestro país ejercía la presidencia el gran líder popular Hipólito Yrigoyen que ganó la primera elección por voto universal de nuestra historia en 1916.

No es de extrañar entonces que este contexto haya influenciado al movimiento reformista estudiantil de 1918, que viniera a remover en la muy tradicional y conservadora Universidad de Córdoba a los sectores oligárquicos anquilosados en las cátedras y en la dirección de la universidad y a sus métodos retrógrados, impulsando una revolucionaria democratización y modernización: autonomía universitaria; gobierno tripartito de profesores estudiantes y egresados; nombramiento y renovación por períodos limitados de profesores, por concursos de oposición y antecedentes; libertad de cátedras; extensión de la universidad hacia la sociedad; libertad de expresión, manifestación y organización en las universidades; gratuidad y libre ingreso; entre otras reivindicaciones progresistas.

El movimiento reformista de 1918 fue una extraordinaria avanzada democratizadora para las universidades argentinas, pero también un importante aporte en igual sentido para las universidades latinoamericanas y de todo el mundo, donde sus ideas se extendieron y aplicaron, incluso en Europa luego de las luchas iniciadas en el «Mayo Francés» de 1968.

La combinación de autonomía universitaria y gobierno tripartito, representaron un importante salto cualitativo de la democracia en las universidades públicas, porque permitieron que se gestionaran con un sistema participativo, permitiendo que estudiantes y egresados cogobernaran, conjuntamente con los profesores, algo inédito hasta ahí.

En el largo camino histórico mundial de construir una sociedad con una institucionalidad de democracia participativa, superadora de la democracia liberal solamente representativa y delegataria, este aporte de la Reforma Universitaria en Argentina no deja de ser de gran significación. Podemos por ejemplo hacer el paralelo con la necesidad de impulsar la participación de los asalariados en la gestión de las empresas y en la administración pública, como vía para construir una sociedad más democrática, libre y justa.

Las ideas de extensión universitaria hacia la sociedad, impulsaron a su vez que las universidades públicas fueran, por un lado, caja de resonancia de los problemas de la sociedad, pero además que intervinieran externamente y de diversas formas en esa realidad, lo cual se verificó particularmente por parte del claustro estudiantil.

Pude participar en eso y constatar su importancia cuando, en 1966, integrando la Coordinadora Estudiantil que dirigió la gran huelga y acciones estudiantiles contra la intervención universitaria impuesta por la dictadura militar de Onganía, la movilización estudiantil logró el importante apoyo de los trabajadores, entre ellos del inolvidable Agustín Tosco, así como de vastos sectores populares en Córdoba, lo cual creo fue a su vez preámbulo de los eventos que se produjeron en 1969 con el «Cordobazo», que tuvieran gran importancia en que la dictadura militar se viera finalmente obligada a retroceder y llamar a elecciones en 1973.

Los diversos sucesos históricos de unidad obrero-estudiantil han sido, en parte no menor, una de las consecuencias de las ideas de la Reforma Universitaria.

En cuanto al aspecto académico, la designación de profesores por períodos de tiempo limitado y su designación y eventual renovación mediante concursos de oposición y antecedentes, la autonomía y el gobierno tripartito, han contribuido a que las universidades públicas en Argentina tengan un reconocido nivel de calidad, a pesar de las permanentes restricciones presupuestarias y las lamentables irrupciones que sufrieron durante las dictaduras militares. Otros logros como la gratuidad y el ingreso libre han permitido que muchos estudiantes de origen económico humilde hayan podido estudiar en las universidades públicas, aun cuando muchas veces hayan tenido simultáneamente que trabajar, aportando así algo de justicia social en la sociedad capitalista injusta en que vivimos. La Reforma Universitaria impulsó a que tuviéramos más libertad, justicia, democracia y nivel académico en las universidades y a que quienes pasan por su seno tengan asimismo la oportunidad de elevar su conciencia social y de comprometerse en consecuencia en la sociedad en que viven, para ser así «sujetos activos de la Historia y no objetos pasivos». Nota : (1) Manifiesto Liminar:

Carlos Mendoza es el seudónimo utilizado por Carlos Domingo Alonso durante la dictadura militar iniciada en 1976 y actualmente como escritor. Es ingeniero, escritor, especializado en temas políticos y económicos. Fue miembro del Consejo Superior de la Universidad Nacional de Córdoba en representación del claustro estudiantil entre 1965 y 1966 y presidente del Centro de Estudiantes de Ingeniería en esa universidad entre 1964 y 1965.

Integró la Mesa Coordinadora Estudiantil que dirigió la huelga general en la Universidad de Córdoba en 1966, contra la intervención de las universidades impuesta por la dictadura de Onganía. Es cofundador y miembro de la dirección de Tesis 11. Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

: La Reforma Universitaria de 1918, un gran avance de la democracia

¿Cuál es la Reforma Universitaria 2022?

La Reforma Universitaria busca que todos los actores involucrados en la educación superior universitaria se organicen, relacionen y operen de manera sistémica, dando pase a la generación de un sistema universitario de calidad.

¿Qué es el regimen universitario?

El Régimen Universitario requiere de la participación de estudiantes – docentes como un desafío permanente para el fortalecimiento de la democracia universitaria con sentido liberador y autonómico.

¿Quién hizo la Reforma Universitaria pública?

En 1918, cuando el mundo todavía se desayunaba el terror de la “Gran Guerra” y las potencias medían sus músculos a partir del cálculo de los cadáveres de soldados y civiles del enemigo; cuando la Rusia de Lenin, en estado de ebullición permanente, desempolvaba libros sagrados de cerebros barbudos y actualizaba el sueño de la revolución; cuando un fascismo todavía en pañales –desafortunadamente– aprendía a caminar; justo en ese momento y no en otro: Argentina, también, exhibía sus intenciones de exhalar historia.

  • En 1918, el radical Hipólito Yrigoyen ocupaba el “sillón de Rivadavia” (1) y se estrenaba como el primer presidente en haber alcanzado el Ejecutivo Nacional tras la Ley Sáenz Peña (1912).
  • Mientras tanto, Córdoba contaba entre sus haberes más preciados con la Universidad más antigua en el país.
  • Fue fundada en 1613, cuando Argentina todavía no era Argentina y cuando los únicos límites fronterizos eran los accidentes geográficos.

Sin embargo, cuatrocientos años después –en pleno siglo XX– con una independencia, una constitución y con un Estado nacional más o menos organizado sobre las espaldas, no existían demasiadas intenciones por parte de las autoridades clericales de modificar sus rasgos elitistas.

Frente a ello, el reclamo de los estudiantes universitarios cordobeses, nucleados en centros, y sus intenciones de modernizar un sistema vetusto y opaco no tardarían en llegar. En junio de ese año se inició un movimiento estudiantil que, si bien tuvo su epicentro en Córdoba, luego se expandió hacia otras latitudes del país e, incluso, traspasó las barreras nacionales con un eco que conquistó Latinoamérica.

Así, la Reforma Universitaria, que comenzó en la Universidad Nacional de Córdoba y halló en Deodoro Roca (2) a uno de sus principales referentes, se anticipó medio siglo a lo que el mundo entero conocería como “Mayo Francés”. ¿Qué pretendía reformar la Reforma de los estudiantes reformistas? Ahora bien, ¿de qué se trataba esta Reforma? ¿Por qué suponía un auténtico giro copernicano en el sistema de enseñanza superior en el país? Como premisa fundamental, la propuesta de los estudiantes los restituía como actores centrales de la vida universitaria.

Así, planteaba la lucha colectiva de los pueblos latinoamericanos en el reclamo por la autonomía (política, docente y administrativa) universitaria; el cogobierno (con representantes de los distintos claustros de profesores, estudiantes y egresados en el proceso de toma de decisiones); la asistencia libre; la defensa de la gratuidad de la enseñanza; la libertad (para que los estudiantes pudiesen escoger cursos paralelos al del profesor catedrático) y la periodicidad de cátedra (que estipulaba plazos con mandatos fijos para el ejercicio de la docencia); los concursos públicos para la distribución y la asignación de cargos, la publicidad de todos los actos y la extensión cultural puertas afuera de las instituciones.

El programa reformista apuntaba a democratizar las condiciones de acceso y participación en un mundo universitario protagonizado por jefes clericales; planteaba la reactualización de los planes de estudio y de las metodologías para implementarlos, tan anacrónicos y enajenados de los desafíos que un convulsionado siglo XX presentaba (3); reivindicaba la libre expresión de ideas que habían quedado sepultadas; y, sobre todo, conducía hacia una disputa de clase.

  • Como golpe de efecto, la democracia en el sistema universitario traería aparejada mejores condiciones para los individuos de clase media que, con un título en mano, estarían en posiciones más favorables para disputar espacios que hasta el momento solo eran colonizados por los hijos del dinero.
  • Abrir las venas de un sistema diseñado a imagen y semejanza de los poderosos de turno.

Con este objetivo se crearía la Federación Universitaria Argentina (FUA), para agrupar a los representantes de las diversas organizaciones estudiantiles provenientes de distintas instituciones universitarias bajo un mismo gremio, con objetivos programáticos y agendas compartidas.

Con un movimiento organizado y las ideas claras, cuando todo estaba finalmente listo y el horno ya estaba para bollos, solo bastaba sincronizar relojes y hallar el momento preciso. La revolución de junio En marzo de 1918, las agrupaciones estudiantiles conformaron el “Comité Pro Reforma” con el propósito de reclamar modificaciones menores en la estructura y el funcionamiento de la Universidad cordobesa.

No obstante, ante la negativa de las autoridades, el colectivo dio el primer paso y declaró una huelga general del alumnado que retrasó el comienzo de las clases hasta el 1° de abril. Como respuesta, Yrigoyen nombró a José Matienzo –el entonces Procurador General de la Nación– como interventor, quien, tras detectar irregularidades en el funcionamiento de la institución, suscribió a la iniciativa de democratizar el estatuto universitario, declaró desiertos los cargos de las autoridades (decanos y rector) y estipuló que la elección de las jerarquías se realizaría con la participación total de los profesores.

De esta manera, se reanudaba el ciclo lectivo y se colocaban paños fríos a una situación que levantaba temperatura, a tal punto que requería de la mediación del Gobierno Nacional como remedio ante tanta fiebre. El 15 de junio, cuando los decanos ya habían sido escogidos, la Asamblea debía seleccionar al rector.

El candidato oficial de los sectores conservadores y de la cúpula clerical era Antonio Nores, mientras que el liberal Enrique Martínez Paz se erigía como el representante propuesto desde las entrañas del movimiento estudiantil. Tras dos votaciones, ninguna facción obtuvo mayoría absoluta y, al realizarse el tercer intento, triunfó la fórmula tradicionalista-jesuita.

Este hecho desató la irrupción de los estudiantes en la sala de reuniones y la interrupción de los comicios, bajo la denuncia de que habían sido manipulados por las órdenes religiosas de la Iglesia Católica sobre las que recaía el poder organizativo, material y espiritual de la casa de estudios. Las agrupaciones estudiantiles cosecharon el apoyo de los partidos políticos populares y del sindicalismo, tomaron la Universidad, rechazaron la proclamación de Nores al frente de la institución y se declararon en “huelga indefinida”, una acción que halló la respuesta de estudiantes de diversos puntos del país que se plegaron a la lucha.

El 21 de junio, las ideas del movimiento estudiantil fueron publicadas en la “Gaceta Universitaria”, bajo el título “Manifiesto Liminar” (4), con frases memorables de su autor anónimo, aunque conocido por todos: Deodoro Roca. El documento contaba con un tono marcadamente anticlerical y antiimperialista: “Desde hoy contamos para el país una vergüenza menos y una libertad más.

Los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan”.() “La juventud Universitaria de Córdoba afirma que jamás hizo cuestión de nombres ni de empleos. Se levantó contra un régimen administrativo, contra un método docente, contra un concepto de autoridad”. Allí, quince párrafos fueron suficientes para condensar un texto bellísimo, escrito al calor de los acontecimientos y con una profunda convicción de la imperiosa necesidad de las reformas emprendidas.

Un manuscrito fresco, inteligente y revolucionario, imagen calcada de los humores que alimentaban ese caldo de cultivo en hervor permanente. Más tarde, los sucesos siguieron más o menos así: tras la renuncia de Nores al rectorado, en septiembre, los estudiantes radicalizaron sus propuestas, ocuparon la Universidad y se distribuyeron los decanatos que habían quedado vacantes.

Así, los referentes estudiantiles Horacio Valdés, Enrique Barrios e Ismael Bordabehe reemergieron como decanos de las facultades de Derecho, Medicina e Ingeniería, respectivamente. No obstante, la realidad de una institución de enseñanza superior comandada por estudiantes retornó a su forma original de utopía con el desalojo y la detención de un puñado de representantes por parte de la policía.

José Salinas –ministro de Justicia e Instrucción Pública de la Nación– fue designado por Yrigoyen para intervenir la institución, suscribió un decreto que incorporaba los reclamos estudiantiles (tanto el cogobierno como buena parte de las iniciativas descritas) y, finalmente, los líderes de la Reforma –incluido Roca– reingresaron a la Universidad. (1) “En el imaginario de los argentinos circula el mito de que el reconocido sillón presidencial de Casa Rosada es el que utilizó Bernardino Rivadavia. En realidad el que se encuentra actualmente en el despacho del presidente no fue el que usó Rivadavia durante su mandato.

Corresponde a la primera presidencia de Julio Argentino Roca. Data de 1885 y está conformado de madera de nogal italiana. Fue decorado con la técnica dorado a la hoja, con lámina de oro. Fue adquirido en la Casa Forest de París a fines del siglo XIX y ha sido utilizado desde entonces por todos los presidentes de nuestro país”.

Información disponible en el sitio oficial de Casa Rosada, (2) Deodoro Roca (1890-1942) se destacó como abogado, periodista, activista por los derechos humanos. Sin embargo, fue reconocido popularmente como uno de los máximos referentes de la Reforma estudiantil de 1918 y por la redacción del Manifiesto liminar.

  • Aunque el texto es de carácter anónimo, siempre se supo que había sido obra de su pluma exquisita.
  • Fue considerado por Ortega y Gasset como “el argentino más eminente de los que había conocido” y para Ezequiel Martínez Estrada, se constituyó como”el escritor político argentino más importante del siglo XX”.

Información disponible en el sitio de la Universidad Nacional de Córdoba, (3) A tal punto que, por ejemplo, no se permitía la enseñanza de las teorías evolucionistas como las de Charles Darwin. (4) Disponible en el sitio oficial de la Universidad Nacional de Córdoba,

¿Qué importancia tuvo la Reforma de Córdoba para la Universidad latinoamericana?

La Reforma de Córdoba fue el primer cues- tionamiento serio de la Universidad latinoame- ricana tradicional y, según algunos sociólogos, marca el momento del ingreso de América Lati- na en el siglo XX.

¿Qué cambios se produjeron con la Reforma Universitaria?

El 15 de junio se cumple un siglo del movimiento estudiantil que cambió la historia de la educación superior en Argentina y la región. Introdujo la libertad de cátedra y el cogobierno de docentes, graduados y estudiantes. – 13/06/2018 17:35

Clarín.com Sociedad

Actualizado al 14/06/2018 17:20 El movimiento se venía gestando desde hacía tiempo pero hubo una gota final que rebalsó el vaso de la historia, Fue el 15 de junio de 1918. Ese día una asamblea debía elegir al nuevo rector en la Universidad de Córdoba, donde cursaban unos 1.500 estudiantes. Intervención de las fuerzas de seguridad en la Universidad de Córdoba, 1918 (Archivo General de la Nación). Solo algunos datos: en Córdoba, las cátedras se recibían por herencia; los profesores no formaban parte del gobierno universitario; los egresados debían jurar sobre los Santos Evangelios; en la Biblioteca no había ni un sólo libro de Darwin ni de Marx. El presidente radical Hipólito Yrigoyen en la UBA, que intervino por los reformistas (Archivo General de la Nación). Tras varias huelgas estudiantiles, el presidente Hipólito Yrigoyen (el primero elegido en elecciones libres) decide intervenir y llamar a la elección de un nuevo rector para el 15 de junio. En la “Docta”. Una manifestación de estudiantes en la Ciudad de Córdoba, en apoyo a la Reforma (Archivo General de la Nación). Pero movimientos sospechosos en la asamblea torcieron de golpe la voluntad de algunos profesores y en la asamblea terminó ganando Antonio Nores, de una agrupación ultra conservadora y el mejor representante del viejo régimen. Fue la gota final. Interior de la Facultad de Derecho de la UBA durante la toma de 1919, en la sede de Moreno 350 (Archivo General de la Nación). Los estudiantes invadieron la sala, enfrentaron a la Policía, colgaron en la pared un cartel que decía “se alquila” y escribieron en el libro de actas: “La Asamblea de todos los estudiantes de la Universidad de Córdoba decreta la huelga general”. Toma de la Facultad de Derecho en 1919 en Córdoba (Archivo General de la Nación). Era apenas el comienzo de lo que hoy conocemos como la Reforma Universitaria, un movimiento que se expandió por el país y el continente, y cambió de raíz al sistema universitario. Los estudiantes durante la toma de la Facultad de Derecho en 1929, con la policía vigilando la sede de avenida Las Heras 2214 (Archivo General de la Nación). El 21 de junio de 1918, seis días después de aquel estallido, la Federación Universitaria de Córdoba (que surgió del movimiento Pro Reforma) publicó el “Manifiesto Liminar”, el histórico documento que establece los principios del reformismo. Intervención de las fuerzas de seguridad en la Universidad de Córdoba, 1918 (Archivo General de la Nación). “Desde hoy contamos para el país una vergüenza menos y una libertad más. Los dolores que nos quedan son las libertades que faltan”, son algunas de las frases que pasaron definitivamente a la historia. Una manifestación estudiantil en Córdoba, el 23 de junio de 1918 (Archivo General de la Nación). Este viernes se cumple un siglo de aquel primer acontecimiento. Las fotos que ilustran esta nota muestran la agitación de ese y posteriores días. Son del Archivo General de la Nación, y fueron facilitadas por la Universidad de Buenos Aires Marcha de estudiantes de Medicina en la ciudad de Buenos Aires, en 1935 (AGN). Entre sus principios se encuentran la autonomía universitaria, la extensión universitaria, la periodicidad de las cátedras y los concursos de oposición (AGN). La Reforma Universitaria dio origen a una amplia tendencia del activismo estudiantil (AGN) Los estudiantes lograron su propósito y el presidente Hipólito Yrigoyen nombró como interventor en la Universidad de Córdoba al Procurador General de la Nación, José Nicolás Matienzo. que propuso democratizar el estatuto universitario (AGN). Una toma más amplia de la imagen anterior (AGN).

¿Qué causas motivaron a los estudiantes a emprender el movimiento de Córdoba de 1918?

LA REFORMA DE CÓRDOBA Las acciones estudiantiles que se desarrollaron en Córdoba, Argentina, en 1918, fueron un extraordinario cuestionamiento de la universidad latinoamericana que emergió del siglo XIX. Si bien este movimiento se dio como reacción frente a una universidad como la de Córdoba, especialmente conservadora, elitista, medieval, decadente y corrupta, las banderas que se levantaron entonces fueron retomadas a lo iargo de todo el subcontinente, convirtiéndose en un importante punto de referencia en la evolución de la universidad latinoamericana de este siglo y, también, de sus perspectivas.

Estas reformas ponían en el tapete cuestionamientos no sólo de la universidad sino del mismo orden de la sociedad. La búsqueda de autonomía universitaria iba dirigida contra el control que el Estado y el Gobierno ejercían como herencia del modelo napoleónico “tropicalizado”, que le impedía a la universidad definir con libertad sus planes, así como la designación de su cuerpo docente, que tantas veces respondía al interés del gobierno de turno.

Esta reivindicación que, tal vez, se motivó por la incapacidad de la intervención del gobierno de Irigoyen en la resolución de los problemas que los estudiantes de Córdoba plantearon, no escapaba a una tradición en la historia de las universidades en el mundo; desde Bolonia y Salamanca, incluyendo la misma universidad colonial, cierta autonomía ha sido una condición de partida.

Aunque el énfasis se dio en la participación estudiantil, el reclamo era por una democratización de las decisiones en la universidad que permitiera una mayor participación de todos los integrantes del claustro, lo que se oponía a la osificación, centralismo y elitismo de la estructura de decisiones universitarias que existía.

Las demandas tenían un sentido claro:

Los concursos de oposición y las cátedras libres buscaban impedir la ¡namovilidad,. caducidad, inadecuación y senectud del cuerpo de profesores que, en muchas ocasiones, eran nombrados casi de forma vitalicia, por razones de clan social o religioso o por parentesco familiar. Tanto la asistencia libre como la gratuidad de la enseñanza y la asistencia social a los estudiantes eran mecanismos que buscaban una mayor incorporación de estudiantes de un espectro social más amplio. La solicitud de nuevas facultades y carreras afirqjaba la necesidad de adecuar la formación a las nuevas condiciones del desarrollo profesional, científico y tecnológico y, especialmente, de romper con una influencia de las disciplinas asociadas todavía a la “Razón Teológica” que, a pesar de la República, seguía ocupando un lugar especial. La extensión universitaria era un llamado a debilitare! carácter elitista, aislado, de la vida universitaria y la cultura con relación a la mayoría de la población. No podía faltar un llamado a la unidad latinoamericana y al americanismo contra las dictaduras y contra el imperialismo en naciones donde, por distintas razones, la presencia de las potencias europeas ha supuesto también muchas imposiciones y abusos.

La esencia del movimiento de Córdoba fue una reacción violenta contra una institución que simbolizaba la represión y el autoritarismo, el retraso y el oscurantismo, la decadencia: precisamente las antípodas de una casa superior de cultura. Del atropello de los derechos estudiantiles, el movimiento fue ascendiendo a otros planteamientos en un proceso de réplica frente a la actitud que encontraron en el Gobierno y, también, como respuesta a la necesidad de ampliar la base social de apoyo y ganarse a la población para triunfar en su lucha.

Podemos juzgar la Reforma de Córdoba como un movimiento por la democracia (autonomía y no imposición, participación, más estudiantes y asistencia social, cultura para la población) y la calidad académica (mejor selección de profesores y las carreras ofrecidas). Las alusiones políticas son más bien retóricas.

Este movimiento estuvo asociado en la Argentina con el ascenso de las clases medias y de la urbanización del país, cuya expresión política se podría ver también con el triunfo de Irigoyen y del Radicalismo argentino en la Presidencia de la República (1916).

  • La misma población que se rebeló era de clase media o alta y su acción contestataria no nacía de razones socioeconómicas sino más bien democráticas y académicas.
  • La presencia de algunos socialistas o marxistas en este movimiento no le quita este carácter al mismo, a pesar de lo que muchos han dicho, en todos los lados del espectro político.

Debe recordarse que fue cronológicamente, casi simultáneo a la Revolución Rusa. Globalmente, aquellos planteamientos son positivos, pero una definición más precisa de los mismos puede dejar de serlo o puede convertirse en un obstáculo muy serio para un país.

  • Por ejemplo: la autonomía universitaria se vuelve imprescindible en un régimen dictatorial como un espacio cultural y social para cultivar con libertad no sólo el conocimiento sino los caminos para la democracia; lo que ha sido el caso de muchos países de América Latina.
  • Pero, de igual manera, no debería entenderse como que la universidad puede ser una “República” aislada, separada de la vida social y los planes de desarrollo, cuando se trata de un régimen democrático.

Se busca defender la práctica académica frente a los gobernantes de turno, sean democráticos o autoritarios, pero las fronteras de la autonomía no son las mismas en todas las situaciones. Otro ejemplo: la participación estudiantil en el gobierno universitario es importante, sin embargo ¿cuál es la mejor cuantificación o la mejor estructuración de esa participación?.

El “tercio” de Córdoba ha predominado, pero en otras ocasiones se ha llegado hasta una cogestión de cincuenta por ciento. En la mayoría de las ocasiones estas experiencias nol han realizado los fines que se proponían y han conducido, no| pocas veces, a un caos académico. En la euforia estudiantil de Córdoba, contra un régimen universitario despótico y anquilosado, es comprensible que se afirmara una participación estudiantil y de graduados que sumaba el 66 por ciento; o que algunos de los dirigentes estudiantiles de entonces plantearan la universidad como una “República de estudiantes”.

Pero es evidente que la participación estudiantil debe definirse, en primer lugar, con base en donde es pertinente o no que haya representación estudiantil y, en segundo lugar, en las instancias en las que sí debe haberla, con base en un porcentaje que no lesione la estabilidad y la calidad de la academia.

  1. Durante los años de entreguerra, e incluso posteriormente, el movimiento democrático por la reforma universitaria, basada en los planteamientos de Córdoba, ayudó a configurar las características de la universidad latinoamericana.
  2. En una u otra forma, durante estos años las universidades fueron obteniendo algunas de las condiciones que Córdoba había planteado.

Sin embargo, mucho de este movimiento sirvió también como marco para acciones de tipo político, ayudando a una confusión de objetivos en muchos de los casos. Algunas opiniones de corte marxista interpretan este período de manera particular. Por ejemplo, para Silva y Sonntag, después de Córdoba se logra avanzar en el movimiento estudiantil, en lo que se refiere al compromiso con la revolución, pero no se llega todavía al momento ciave.

Sus opiniones: para el período de 1930 a 1960, proponen una fase que llaman de “extrañamiento analítico” en la relación universidad-sociedad, que tiene sus orígenes en el “extrañamiento hostil” y se podría decir es la continuación de éste. Sin embargo, afirman que el período reformista que va de 1930 a 1960, se caracteriza por la intensa participación estudiantil en la resistencia y lucha contra las dictaduras y el ataque estudiantil contra las estructuras internas de la universidad disminuye notablemente.

Estudiantes y profesores ejercieron una violenta oposición contra el orden social dado y contra las estructuras políticas dominantes. Sin embargo, todos lo que formaron parte de este “extrañamiento hostil” y que lograron el poder “terminaron plegándose al sistema antes criticado”.

¿Qué cambios esenciales se reclaman en la Reforma Universitaria?

Entre sus postulados se encontraban, y aún vigentes, la autonomía universitaria, el cogobierno, la extensión universitaria, la periodicidad de las cátedras y los concursos de oposición.